Un derivado es un contrato cuyo precio depende de otro activo: una acción, el dólar, el cobre o una tasa de interés. No compras el activo, compras un acuerdo sobre su precio futuro, y eso permite tanto cubrir un riesgo como especular con apalancamiento.
En Perú estos contratos se usan sobre todo para cubrirse: una empresa que importa en dólares y vende en soles firma un forward con su banco para fijar hoy el tipo de cambio que pagará en tres meses. Los cuatro tipos que existen, los dos mercados donde se negocian y lo que dice la SMV sobre quién puede ofrecerlos marcan la diferencia entre cubrirse y perder dinero.
Puntos clave
- Es un contrato cuyo precio depende de otro activo, no el activo en sí.
- Cuatro tipos: futuros, opciones, swaps y contratos por diferencia.
- Se negocian en mercados organizados, con cámara de compensación, o en OTC.
- La SMV no autoriza a ninguna empresa a ofrecer Forex o CFD en el Perú.
¿Qué son los derivados en el trading?
Particularmente, un derivado en el trading es un tipo de instrumento cuyo valor se deriva del precio de otro activo subyacente. En la actualidad, se utilizan para especular o protegerse contra los movimientos de precios futuros del activo subyacente, sin poseerlo físicamente.
Asimismo, los derivados financieros tienen un valor intrínseco basado en la diferencia entre el precio actual del activo subyacente y el precio al que se acordó comprar o vender el mismo en el futuro.
Por otro lado, los derivados son una herramienta flexible, permitiendo operar activos subyacentes, como acciones, bonos, índices bursátiles, divisas, materias primas, tasas de interés y otros instrumentos financieros. En retrospectiva, tiene como función el permitir a empresas e inversionistas poder anticipar y cubrirse ante potenciales riesgos o cambios en el mercado dentro de determinado tiempo próximo.
Origen de los derivados financieros
Los derivados tienen una larga historia que se remonta al siglo XVII, con la crisis de los tulipanes en Países Bajos y los contratos de futuros de arroz en Japón. En el siglo XIX, se formaliza el mercado de derivados de Chicago, uno de los más importantes del mundo en la actualidad.
¿Qué relación tienen los derivados con el mercado Forex?
Los derivados financieros están estrechamente relacionados con el mercado forex. De hecho, algunos de los instrumentos más comunes utilizados en el mercado de divisas son derivados. Los futuros de divisas y las opciones de cambio son ejemplos de derivados que se negocian en el mercado forex. Estos instrumentos permiten a los inversores especular sobre las fluctuaciones de las tasas de cambio entre diferentes monedas sin la necesidad de poseer las monedas físicamente.
Además, los derivados en el mercado forex también se utilizan para cubrir riesgos de cambio en transacciones internacionales y proteger a las empresas de las volatilidades del mercado de divisas. Así, los derivados desempeñan un papel fundamental en el funcionamiento y la gestión del riesgo en el mercado forex.
Además, los derivados en el mercado forex también se utilizan para cubrir riesgos de cambio en transacciones internacionales y proteger a las empresas de las volatilidades del mercado de divisas. Así, los derivados desempeñan un papel fundamental en el funcionamiento y la gestión del riesgo en el mercado forex.
Características de los derivados financieros
- El precio de los derivados no es fijo, sino que varía respecto al valor del "activo subyacente" asociado al derivado.
- Los principales instrumentos derivados son futuros, opciones, swaps y CFD, además de los forwards.
- Se negocian en mercados organizados o en mercados OTC.
- La inversión para comprar un instrumento derivado es menor al valor de la acción o activo subyacente en el que se basa.
- Por otro lado, los derivados financieros se liquidan a fecha futura.
- Pueden ser referidos a productos financieros como acciones o índices bursátiles, referidos a productos no financieros, como materias primas en oro, arroz, café, etc.
¿Cuáles son los tipos de derivados?
Podemos estar todo el día hablando e identificando a los derivados financieros.
Prácticamente, se clasifican en función del activo subyacente con el que se negocie y, a partir de esa premisa, los más comunes son:
Prácticamente, se clasifican en función del activo subyacente con el que se negocie y, a partir de esa premisa, los más comunes son:
- Contratos de Futuros: establecen un acuerdo para comprar o vender un activo a un precio y fecha, específicos en el futuro. Son ampliamente utilizados para gestionar riesgos en los mercados financieros.
- Opciones: conceden al comprador el derecho, pero no la obligación, de comprar (opción de compra o "call") o vender (opción de venta o "put") un activo subyacente a un precio y fecha predeterminados.
- Swaps: son contratos en los que se intercambian flujos de pagos futuros, basados en distintas variables, como tasas de interés o tipos de cambio.
- Contratos por Diferencia (CFD): permiten especular sobre el movimiento del precio de un activo subyacente sin poseerlo físicamente. El inversor gana o pierde dinero según la diferencia entre el precio de compra y el precio de venta del CFD.
Tipo |
Dónde se negocia |
Quién queda obligado |
Uso más habitual |
|---|---|---|---|
Futuros |
Mercado organizado |
Ambas partes |
Cubrir o especular con contratos estandarizados |
Opciones |
Organizado y OTC |
Solo el vendedor |
Limitar la pérdida máxima pagando una prima |
Swaps |
OTC |
Ambas partes |
Cambiar tasa variable por fija o una divisa por otra |
CFD |
OTC, con el broker |
Ambas partes |
Especular sobre el precio sin poseer el activo |
Los derivados financieros son herramientas valiosas en el trading, pues son sinónimos de flexibilidad y oportunidades para cosechar beneficios en diferentes condiciones del mercado.
Sin embargo, también pueden conllevar un alto nivel de riesgo, por lo que es esencial comprender completamente su funcionamiento antes de operar con ellos.
Sin embargo, también pueden conllevar un alto nivel de riesgo, por lo que es esencial comprender completamente su funcionamiento antes de operar con ellos.
Derivados en Perú: qué dice el regulador
La Superintendencia del Mercado de Valores (SMV) advierte que ninguna empresa en el Perú se encuentra autorizada para ofrecer públicamente productos y servicios del mercado Forex, y extiende esa advertencia a los contratos por diferencia sobre divisas, commodities y acciones que se promocionan por internet, redes sociales y charlas, incluso educativas. No dice que el derivado sea ilegal: dice que esas plataformas no tienen licencia local.
En la práctica quedan dos caminos distintos. El primero es el de las empresas que se cubren del tipo de cambio con forwards contratados directamente con su banco, en el mercado OTC. El segundo es el de quien opera CFD o futuros desde Perú con un broker regulado en el extranjero: la operación es posible, pero el supervisor que responde ante un problema es el del país del broker, no la SMV.
Antes de abrir una cuenta conviene mirar el directorio de la SMV y ver qué entidades sí están autorizadas como agentes de intermediación en el mercado de valores peruano.
En la práctica quedan dos caminos distintos. El primero es el de las empresas que se cubren del tipo de cambio con forwards contratados directamente con su banco, en el mercado OTC. El segundo es el de quien opera CFD o futuros desde Perú con un broker regulado en el extranjero: la operación es posible, pero el supervisor que responde ante un problema es el del país del broker, no la SMV.
Antes de abrir una cuenta conviene mirar el directorio de la SMV y ver qué entidades sí están autorizadas como agentes de intermediación en el mercado de valores peruano.
Brokers para operar con derivados
Si quieres comenzar a operar con derivados financieros, te recomiendo esta lista con mejores brokers de forex regulados en el extranjero para invertir desde Perú:
¿Cómo funciona el mercado de derivados?
Como es lógico, el mercado de derivados es un espacio donde se negocian contratos financieros cuyos valores se derivan del comportamiento de otros activos, los denominados activos subyacentes.
Recalcando una vez más, los derivados permiten a los inversores especular sobre el precio futuro del activo subyacente o protegerse contra posibles riesgos. Posteriormente, su función dependerá del tipo de derivado que se negocie, siendo los futuros, opciones, swaps y los Contratos por Diferencia, los más comunes.
Cabe resaltar que los valores subyacentes, pueden ser acciones, bonos, determinado índice bursátil, o divisas u otros. Básicamente, los derivados destacan por su versatilidad y flexibilidad.
¿Quiénes participan en el mercado de derivados?
En el mercado de derivados participan diversos actores, desde inversores individuales, empresas, instituciones financieras, hasta fondos de inversión.
Como es de entrever, cada uno de ellos tiene diferentes objetivos al operar con esta clase de trading.
Como es de entrever, cada uno de ellos tiene diferentes objetivos al operar con esta clase de trading.
- Los inversores individuales buscan oportunidades de inversión y especulación;
- Mientras que las empresas e instituciones financieras utilizan derivados para gestionar riesgos, protegerse contra fluctuaciones de precios y optimizar sus estrategias financieras.
- Los fondos de inversión también protagonizan el mercado de derivados como parte de sus carteras de inversión diversificadas. La diversidad de participantes crea un mercado dinámico y líquido, donde se negocian una variedad de derivados para atender las distintas necesidades financieras de los involucrados.
¿Cuáles son los beneficios de operar con derivados y futuros?
Operar con derivados y futuros genera beneficios tanto para inversores como para empresas. Estos instrumentos financieros permiten diversificar la cartera de inversión, con acceso a activos, sin la necesidad de poseerlos físicamente. A la par, los derivados ofrecen una herramienta efectiva para la gestión de riesgos, protegiendo contra fluctuaciones de precios y ayudando a reducir posibles pérdidas en los mercados.
El apalancamiento es otro beneficio destacado, dado que permite operar con una fracción del valor total del activo, lo que puede aumentar significativamente los posibles rendimientos. Para las empresas con operaciones internacionales, los futuros de divisas son especialmente útiles para cubrirse contra el riesgo de variaciones en los tipos de cambio.
Por su parte, los inversores pueden utilizar los derivados para especular y buscar ganancias mediante el aprovechamiento de las variaciones de precios en los mercados financieros. Paralelamente, la flexibilidad de estos instrumentos permite adaptarlos a diferentes estrategias y necesidades específicas, con oportunidades para alcanzar los objetivos financieros deseados.
Tipos de mercados de derivados
Los derivados se negocian en dos tipos de mercados principales: los mercados organizados y los mercados Over The Counter (OTC). En los mercados organizados, los contratos son estandarizados y cuentan con una cámara de compensación. En los mercados OTC, las negociaciones son bilaterales y los contratos son personalizados, ofreciendo mayor flexibilidad.
Estrategias con derivados financieros
Existen tres principales estrategias que se pueden utilizar con derivados: especulación, cobertura y arbitraje. Cada una tiene sus propias características y objetivos, ofreciendo a los inversores diversas formas de aprovechar estos instrumentos financieros.
- Cobertura: se abre una posición en el derivado que pierde cuando la posición real gana, y al revés, para que el resultado conjunto deje de depender del precio. Es el uso de la empresa importadora que fija el dólar.
- Especulación: se apuesta a la dirección del precio del subyacente sin tener exposición previa. El apalancamiento multiplica el resultado en los dos sentidos.
- Arbitraje: se aprovecha que el mismo activo cotiza a precios distintos en dos mercados, o entre el contado y el derivado. Son márgenes mínimos que solo compensan con mucho volumen y costos bajos.
Riesgos y complicaciones
Al operar con derivados y futuros, es esencial tener en cuenta los riesgos y complicaciones involucrados. Uno de los principales es la posibilidad de pérdida, dado que el apalancamiento puede aumentar exponencialmente las pérdidas potenciales. En tanto, pequeñas variaciones en el precio del activo subyacente pueden tener un impacto considerable en la inversión. Conjuntamente, la volatilidad en los precios de los derivados puede generar cambios bruscos en el valor de la inversión, lo que añade incertidumbre al proceso.
Otro riesgo importante es el riesgo de contraparte. Existe la posibilidad de que la parte con la que se está operando no cumpla con sus obligaciones contractuales, afectando negativamente la operación.
Sumado a todo lo mencionado, la complejidad de estos instrumentos financieros puede dificultar su comprensión para aquellos que no están familiarizados con ellos, lo que aumenta la probabilidad de cometer errores en su utilización. Todo esto sin dejar de lado los costos asociados con los derivados y futuros, así como las comisiones y gastos adicionales, que pueden reducir el rendimiento neto de la inversión y la rentabilidad esperada.
Antes de firmar un derivado
Un derivado no es bueno ni malo: es un contrato que amplifica lo que ya estabas haciendo. Usado para cubrir una posición real, reduce incertidumbre. Usado para especular con apalancamiento alto, convierte un movimiento pequeño del subyacente en una pérdida grande de capital.
La regla práctica es la misma en los cuatro tipos: calcula primero cuánto pierdes si el precio va en contra, no solo cuánto ganas si aciertas. Y comprueba quién supervisa a la contraparte, porque en derivados el riesgo de que el otro no pague forma parte del producto.
La regla práctica es la misma en los cuatro tipos: calcula primero cuánto pierdes si el precio va en contra, no solo cuánto ganas si aciertas. Y comprueba quién supervisa a la contraparte, porque en derivados el riesgo de que el otro no pague forma parte del producto.
Dudas habituales sobre los derivados financieros
¿Cuál es la diferencia entre un futuro y un forward?
Los dos fijan hoy el precio de una operación futura, pero el futuro se negocia en un mercado organizado, con contratos estandarizados y una cámara de compensación que responde si una parte falla. El forward se pacta directamente entre dos partes, se adapta al importe y al plazo que necesitan, y nadie garantiza el cumplimiento salvo ellas mismas.
¿Se puede perder más dinero del que se invierte en un derivado?
Sí, y es el riesgo que más se subestima. El apalancamiento permite controlar una posición grande con poco capital, así que una variación pequeña del activo subyacente puede consumir todo el margen depositado y dejar saldo negativo. Comprobar si el broker ofrece protección contra saldo negativo cambia bastante el perfil de riesgo.
¿Qué derivados usan las empresas peruanas?
Sobre todo forwards de tipo de cambio: una empresa que importa en dólares y vende en soles fija hoy el tipo al que comprará esos dólares más adelante, y su margen deja de depender del dólar. También se usan swaps de tasas de interés para convertir una deuda a tasa variable en una deuda a tasa fija.
¿Necesito un broker local para operar derivados desde Perú?
No hay en el país ninguna entidad autorizada por la SMV para ofrecer públicamente Forex o CFD, así que quien opera estos productos lo hace con brokers regulados fuera del Perú. Para el inversionista no es ilegal, pero cualquier reclamo se tramita ante el supervisor extranjero. Las sociedades agentes de bolsa inscritas en la SMV sí intermedian valores peruanos.
¿Los derivados sirven para invertir a largo plazo?
No son el instrumento natural para eso. Un futuro o una opción tienen fecha de vencimiento, y un CFD cobra financiación por cada noche que mantienes la posición abierta, así que el tiempo juega en contra. Para un horizonte de años encajan mejor las acciones, los ETF o los fondos de inversión.
Fuentes consultadas: