Cálculo del Retorno sobre el Capital (ROE) y qué significa
Cálculo del Retorno sobre el Capital (ROE) y qué significa
El ROE es un indicador clave para evaluar la rentabilidad de una empresa en relación con el patrimonio de sus accionistas. Te explicamos cómo calcularlo, interpretarlo y compararlo con el promedio del sector, además de sus limitaciones y diferencias con otros ratios financieros.
Cálculo del Retorno sobre el Capital (ROE) y qué significa
El ROE se calcula dividiendo la utilidad neta del ejercicio entre el patrimonio neto promedio de los accionistas, y el resultado se expresa en porcentaje. Un ROE del 18% significa que la empresa gana 18 soles al año por cada 100 soles que sus accionistas tienen puestos en ella.
Con eso ya tienes la fórmula. Lo que separa a un inversionista de otro es la lectura: saber cuándo un ROE alto retrata un negocio excelente y cuándo solo refleja un patrimonio erosionado o mucha deuda.
Abajo tienes el cálculo paso a paso, el rango que se considera bueno, la descomposición DuPont y de dónde saca los números un inversionista en el mercado peruano.
Puntos clave
ROE = utilidad neta / patrimonio neto promedio.
Entre 15% y 20% se considera un buen ROE.
ROE altísimo: revisa deuda y patrimonio antes de celebrar.
Datos auditados gratis: portal de la SMV y BVL.
¿Qué es el ratio ROE de una empresa?
El ROE (Return on Equity) es un indicador crucial en el análisis financiero que mide la rentabilidad de una empresa en relación con el patrimonio neto de sus accionistas. En términos simples, el ROE nos indica cuánto beneficio se genera por cada sol aportado al patrimonio neto de la empresa y cómo se reinvierte ese capital para generar más ganancias. Para muchos inversionistas, esta métrica es fundamental, ya que revela qué tan rentable es la inversión realizada por los accionistas.
Para simplificarlo, veamos un ejemplo: Imagina que eres dueño de un pequeño negocio en Lima y decides reinvertir tus ganancias cada año. El ROE mide cuán efectivamente tu negocio está utilizando esas reinversiones para generar más ganancias. En esencia, el ROE es una manera de evaluar cuán bien una empresa está utilizando el dinero de sus accionistas para generar beneficios.
A modo de ejemplo, un ROE del 8% significa que por cada 100 soles aportados por los accionistas, la empresa obtiene 8 soles de beneficios.
Es decir, el ROE mide la eficiencia de una compañía con respecto a los recursos aportados por los accionistas (recursos propios o patrimonio neto).
¿Por qué es importante entender el ROE al analizar una empresa?
Pensemos en un escenario cotidiano: si inviertes tu dinero en un negocio en Perú, querrás saber cuán rentable es esa inversión. De manera similar, los accionistas buscan comprender cómo se está utilizando su dinero y qué tan efectivamente está generando ganancias.
El ROE es una herramienta clave para evaluar esta eficiencia. Un ROE alto indica que la empresa está generando buenos retornos sobre el dinero invertido por los accionistas, lo cual es un signo de buena gestión y uso eficiente del capital.
¿Qué factores influyen en el ROE?
Al analizar el ROE, es importante descomponer los factores que lo afectan:
Utilidad Neta: Es el beneficio que queda después de restar todos los gastos operativos, impuestos e intereses. Un aumento en la utilidad neta puede incrementar el ROE.
Patrimonio Neto: Es el valor residual de los activos de una empresa después de deducir sus pasivos. Una disminución en el patrimonio neto, manteniendo constante la utilidad neta, puede aumentar el ROE.
Eficiencia Operativa: Una gestión eficiente de los costos operativos y una optimización de los recursos pueden mejorar la utilidad neta y, por ende, el ROE.
El ROE por dentro: la descomposición DuPont
La descomposición DuPont parte el ROE en tres piezas y te dice de dónde viene cada punto de rentabilidad:
ROE = margen neto × rotación de activos × multiplicador de apalancamiento
Margen neto (utilidad neta / ventas): cuánto gana la empresa por cada sol que factura.
Rotación de activos (ventas / activos totales): cuántos soles de venta saca de cada sol de activo.
Multiplicador de apalancamiento (activos totales / patrimonio neto): cuánto activo sostiene con cada sol de los accionistas.
Dos empresas con el mismo ROE del 18% pueden ser negocios opuestos. Una llega ahí con márgenes altos y poca deuda. La otra, con un multiplicador de apalancamiento de ocho veces.
La primera vende bien; la segunda debe mucho. La fórmula simple no distingue entre las dos, y la DuPont sí.
¿Cuál es la fórmula del ROE?
Para calcular el ROE, debemos identificar dos componentes clave en los estados financieros: la utilidad neta y el patrimonio neto.
Identificar el beneficio neto: También llamado utilidad neta, se encuentra al final de la cuenta de pérdidas y ganancias, después de restar todos los gastos, impuestos e intereses.
Identificar el patrimonio neto: Se encuentra en el balance general y representa la diferencia entre los activos totales y los pasivos totales de la empresa.
Por ende, la fórmula del ROE es realmente sencilla:
Fórmula del ROE
Hay un detalle en el denominador que decide si tu cálculo vale algo. La utilidad neta es un flujo: se acumula a lo largo de todo el ejercicio. El patrimonio neto, en cambio, es una foto a una fecha concreta.
Dividir un flujo de doce meses entre la foto del último día mezcla dos periodos distintos. Por eso el estándar es usar el patrimonio neto promedio del periodo, es decir, la media entre el patrimonio de apertura y el de cierre.
Así lo define la SBS en su glosario de indicadores financieros: mide la utilidad neta generada en los últimos doce meses en relación con el patrimonio contable promedio de esos mismos doce meses. Si la empresa hizo un aumento de capital o repartió un dividendo grande, el promedio te ahorra un ROE inflado o deprimido de forma artificial.
¿Cómo se calcula el ROE?
Veamos un ejemplo sencillo de cómo calcular el ROE utilizando una plataforma de datos como TIKR, muy fácil de manejar, al igual que otras recomendadas como Tweenvest.
Para este ejemplo, tomaremos la compañía de megayates de lujo The Italian Sea Group. Veamos el paso a paso:
Paso 1: Identificar la cuenta de pérdidas y ganancias
Lo primero será ir a la sección de Finanzas de la empresa. En este caso, utilizaremos The Italian Sea Group, una reconocida empresa constructora de yates de lujo.
1. Ir a la cuenta de resultados de la empresa
Paso 2: Identificar el beneficio neto en la cuenta de pérdidas y ganancias
Para empezar a calcular el ROE, necesitamos obtener el beneficio neto, que es el primer elemento de la fórmula.
Dentro de la cuenta de resultados, nos dirigimos hacia el final y encontramos el número correspondiente a la línea "beneficio neto" del último ejercicio.
2. Obtenemos el beneficio neto para calcular el ROE
Paso 3: Identificar el patrimonio neto de la empresa
Al igual que con el beneficio neto, debemos identificar el patrimonio neto. Para esto, vamos al balance de situación de la empresa, donde podemos encontrar fácilmente el patrimonio neto.
3. Obtenemos el patrimonio neto para calcular el ROE
Una aclaración sobre el ROE
El ROE de un ejercicio se calcula con la utilidad neta de ese ejercicio y el patrimonio neto promedio del periodo, es decir, la media entre el patrimonio de apertura y el de cierre. Usar solo el patrimonio de apertura es una aproximación aceptable, porque son los fondos con los que la empresa arrancó el año. Usar solo el de cierre premia o castiga a la compañía por movimientos de capital de última hora.
Otra forma, si se busca un dato más normalizado, es sumar el patrimonio neto de apertura y el de cierre y dividirlo entre dos, para obtener el patrimonio neto medio.
Por ejemplo, sumamos los 109 millones de euros de apertura y los 131,14 millones de euros de cierre y lo dividimos entre dos: 109 + 131,14 = 240,14 / 2 = 120,07 millones de euros. Este es el patrimonio neto medio.
Paso 4: Calcular el ROE con la fórmula
Para calcular el ROE, sustituimos los valores obtenidos en la fórmula:
4. Despejamos los valores en la fórmula del ROE
Y ya lo tenemos. El ROE de The Italian Sea Group es del 30,74%.
Esto significa que por cada euro invertido (o reinvertido) por los accionistas, la empresa generó 0,31 euros de ganancias. Es una rentabilidad muy alta, lo que indica que la empresa es realmente eficiente generando beneficios con los fondos de los accionistas.
Cómo calcular el ROE de una empresa peruana con datos públicos
El ejemplo anterior usa una plataforma de pago, pero no la necesitas. Si la empresa cotiza en la Bolsa de Valores de Lima, sus cifras son públicas y gratuitas.
Portal de Información Financiera de la SMV. La Superintendencia del Mercado de Valores publica los estados financieros de los emisores con valores inscritos. Puedes filtrar por empresa, elegir estados individuales o consolidados y pedirlos anuales o trimestrales. Ahí están la utilidad neta y el patrimonio neto que necesitas.
Memoria anual e informe de gerencia. Las normas de la SMV obligan a los emisores a preparar y difundir su memoria anual junto con los estados financieros auditados. La memoria explica por qué se movió la utilidad, que es justo lo que la fórmula no te cuenta.
Sección de inversionistas de la propia emisora. Compañías listadas como Ferreycorp o Credicorp publican en su web sus resultados anuales auditados y sus reportes trimestrales, con la memoria anual incluida.
Veamos el cálculo con un ejemplo ilustrativo, de cifras redondas inventadas para explicar el método y no atribuibles a ninguna empresa real.
Una compañía cierra el ejercicio con una utilidad neta de S/ 42 millones. Su patrimonio neto abrió el año en S/ 230 millones y cerró en S/ 250 millones, así que el promedio es S/ 240 millones.
El ROE sale de dividir 42 entre 240: 17,5%. Por cada 100 soles de los accionistas, la empresa generó 17,50 soles de utilidad en el año.
¿Cómo se interpreta el ratio ROE de una empresa?
Interpretar el ROE implica comparar este indicador con los promedios del sector y con los valores históricos de la empresa. Un ROE superior al promedio del sector sugiere una gestión eficiente y una utilización efectiva del capital. Sin embargo, es importante considerar otros factores como el apalancamiento financiero y la sostenibilidad de las ganancias.
Comparación Sectorial: Comparar el ROE con otras empresas del mismo sector proporciona una perspectiva sobre la competitividad y eficiencia relativa.
Sostenibilidad: Un ROE consistentemente alto es deseable, pero debe estar sustentado en prácticas de negocio sostenibles y no en riesgos excesivos.
Impacto del Apalancamiento: Empresas con alto apalancamiento financiero pueden mostrar un ROE elevado debido a la menor base de patrimonio neto, pero esto también conlleva mayores riesgos.
En general, lo que se busca es que el ROE sea mayor que el costo del capital, para que tenga sentido que la empresa siga reinvirtiendo los beneficios y tenga sentido aportarle fondos a la empresa.
¿Cómo se interpreta el ROE en términos generales?
Aunque el ROE debe interpretarse considerando la particularidad de cada empresa, en términos generales se considera:
ROE Bajo: Entre el 8% y el 12% se considera un ROE reducido. Es decir, por cada sol aportado por los accionistas, se están obteniendo pocos retornos. De hecho, es probable que por debajo del 8% no sea capaz de ser superior al costo del capital y, por ende, no sea muy rentable reinvertir los beneficios. Este tipo de empresas suelen usar el efectivo que les sobra para repartir dividendos o hacer recompras de acciones para aportar valor a los accionistas.
ROE Medio: Entre el 12% y el 15% se considera un ROE aceptable.
ROE Alto: Entre el 15% y el 20% se considera un ROE bueno.
ROE Muy Alto: Por encima del 20%, se considera un ROE excelente.
¿Cuál es el ROE ideal?
En términos generales, el ROE es la rentabilidad que reciben los accionistas. En Perú, se podría considerar un buen ROE entre el 15% y el 20%, lo que significa un retorno de entre 15 y 20 soles por cada 100 soles de inversión.
Sin embargo, es importante recordar que el ROE puede variar significativamente de una empresa a otra y de un sector a otro. Por ello, es fundamental comparar el ROE de una compañía con el de sus pares listados en la BVL o con el promedio del sector.
Por ejemplo, empresas en sectores con altos requerimientos de capital, como la minería o los servicios básicos, suelen tener un alto nivel de activos y patrimonio neto, por lo que su ROE tiende a ser menor. En cambio, el ROE de compañías tecnológicas, al no requerir tanto capital, debería ser mayor.
Por qué no se compara el ROE de un banco con el de una minera
Un banco trabaja con un multiplicador de apalancamiento muy superior al de una empresa industrial. Su negocio consiste en captar depósitos y prestarlos, así que sostiene muchos activos con relativamente poco patrimonio.
Eso empuja su ROE hacia arriba por construcción, no por eficiencia. Aplicarle el mismo baremo que a una minera o a una empresa de consumo lleva a una conclusión falsa.
Además, el ROE de una entidad financiera se supervisa con criterio propio: la SBS publica el indicador de utilidad neta anualizada sobre patrimonio promedio para la banca múltiple, y ese es el número comparable entre bancos.
La regla práctica es sencilla. Compara bancos con bancos, mineras con mineras y retail con retail. Y cuando quieras cruzar sectores, usa la descomposición DuPont para ver si la diferencia viene del margen, de la rotación o del apalancamiento.
¿Podría ser el ROE superior a 1?
En teoría, el ROE sí puede ser mayor a 1 (o 100 si es en porcentaje) cuando el beneficio neto es mayor al patrimonio de la empresa. Para lograr un resultado como ese, la empresa tendría que emplear no solo recursos propios, sino financiamiento de terceros, es decir, deuda. Un ROE mayor a 1 es posible, pero debe analizarse el nivel de apalancamiento de la compañía.
Hay un caso todavía menos halagüeño. Si el patrimonio neto quedó muy pequeño porque años de pérdidas acumuladas se lo comieron, el ROE se dispara con una utilidad modesta.
Un ROE del 60% así no dice que el negocio sea excelente: dice que queda poco patrimonio contra el que medirlo. Antes de celebrar un ROE altísimo, mira el tamaño del denominador y el nivel de deuda.
Además, debe efectuarse una comparación con las otras empresas del sector y con el historial de la propia organización.
¿Y qué pasa si tengo un ROE negativo?
Un ROE negativo indica que la empresa está obteniendo pérdidas en el periodo de análisis.
Si el ROE es, por ejemplo, -0,2, significa que por cada 100 soles de inversión, el accionista perdió 20 soles. Esto sugiere que los recursos de la organización están siendo utilizados de manera ineficiente.
¿Cuál es el peligro de dejarse llevar solo por el ROE?
Es fundamental tener en cuenta que el ROE no es una métrica perfecta y puede ser afectada por factores como el uso de deudas y el apalancamiento financiero.
Las deudas pueden distorsionar el ROE porque los beneficios pueden estar siendo generados a partir de endeudamiento. En consecuencia, se consigue un ROE alto, pero no se tiene en cuenta el nivel de apalancamiento.
¿Cómo aumentar el ROE de una empresa?
Algunas formas de aumentar el ROE de una empresa son:
Incrementar el beneficio neto: Aumentando las ventas o reduciendo los costos.
Reducir el patrimonio neto: con recompras de acciones o con un reparto extraordinario de dividendos. Ojo, porque el ratio sube sin que el negocio gane un sol más, así que conviene revisar si la mejora viene de aquí.
Utilizar la deuda de manera efectiva: El uso de deuda puede aumentar el ROE a corto plazo, siempre y cuando la empresa pueda generar suficiente beneficio para cubrir los intereses del préstamo. Sin embargo, un alto nivel de deuda también puede acrecentar el riesgo y reducir la estabilidad financiera de la compañía.
Mejorar la eficiencia operativa: Aumentar la eficiencia puede ayudar a elevar el beneficio neto de la empresa y, por lo tanto, el ROE. Esto puede incluir reducir los costos, incrementar la productividad y mejorar la calidad de los productos o servicios.
ROE vs ROA: ¿En qué se diferencian?
A diferencia del ROE, el ROA tiene como denominador a los activos totales de la empresa. Es decir, no se están descontando los pasivos. Mientras que el ROE mide la rentabilidad en relación con el patrimonio neto de los accionistas, el ROA mide la rentabilidad relativa a los activos totales de la empresa, indicando cuánto beneficio se genera por cada sol de valor de los activos empleados.
Hay una tercera pieza que cierra el cuadro. El ROIC mide el retorno sobre todo el capital que financia las operaciones, deuda incluida, y lo hace con el resultado operativo después de impuestos.
Por eso el ROIC no se deja mover por el apalancamiento y el ROE sí: una empresa puede subir su ROE endeudándose y dejar el ROIC igual. Cuando los dos suben a la vez, la mejora es del negocio y no de la estructura financiera.
Ambos ratios permiten medir el beneficio generado por la empresa, pero deberían emplearse junto con otros indicadores para tener una visión más completa, como el nivel de endeudamiento de la firma. Además, la comparación del ROE y del ROA debería hacerse con otras compañías del mismo rubro o con el promedio del sector.
¿Cuáles son las limitaciones del ROE?
El ROE puede tener varias limitaciones en algunos escenarios:
Beneficios inconsistentes: Si una empresa ha generado pérdidas en varios periodos, esto reduce el patrimonio neto y se registra como pérdidas retenidas. Luego, si la compañía obtiene beneficios, el ROE puede parecer alto debido a la distorsión por las pérdidas pasadas.
Exceso de deuda: Una empresa puede producir beneficios a partir de deuda. A corto plazo, esto puede mostrar un ROE alto, pero un gran endeudamiento podría afectar los resultados del negocio.
Patrimonio neto negativo o resultado del ejercicio negativo: Si el patrimonio neto es negativo o si el resultado de la empresa no ha sido un beneficio, sino pérdidas, esto distorsiona el ROE y es mejor no calcularlo.
Otros ratios de rentabilidad como el ROE
Otros indicadores interesantes de rentabilidad son:
ROI (Return on Investment): Es una medida financiera que evalúa la rentabilidad de una inversión, calculada como el beneficio neto dividido entre el costo total de la inversión, expresado generalmente en porcentaje. Se utiliza para comparar la eficiencia de diferentes inversiones.
ROIC (Return on Invested Capital): Es una medida de la rentabilidad que muestra cómo una empresa utiliza su capital invertido (incluyendo deuda y capital propio) para generar ganancias. Se calcula dividiendo el beneficio operativo neto después de impuestos (NOPAT) entre el capital invertido total.
ROCE: Es la rentabilidad sobre el capital empleado. Se calcula dividiendo el resultado de explotación (EBIT) entre el capital empleado (deuda financiera neta + patrimonio neto).
El ROE no es una nota, es una pregunta. Un 20% te obliga a averiguar si viene del margen, de la rotación de activos o de la deuda, y la descomposición DuPont te lo responde en tres divisiones.
Si te quedas solo con el porcentaje, tarde o temprano pagarás caro un negocio apalancado que parecía rentable.
Baja los estados financieros auditados del portal de la SMV y calcula el ROE de los últimos tres o cuatro ejercicios de la empresa que te interesa antes de comprar.
Preguntas Frecuentes sobre el ROE
El ROE se recalcula cada vez que la empresa publica resultados, es decir, cada trimestre. Los emisores con valores inscritos remiten información financiera trimestral y anual a la SMV, así que puedes refrescar el ratio cuatro veces al año. Los estados anuales son los auditados y son los que conviene usar para comparar ejercicios completos.
No, y la diferencia puede ser grande. El estado consolidado suma las subsidiarias con su patrimonio, mientras que el individual solo recoge a la matriz. En un holding, el ROE consolidado refleja el negocio real y el individual puede quedar distorsionado por los dividendos que recibe de sus filiales. Usa siempre el mismo tipo de estado cuando compares dos empresas.
No. El ROE mide rentabilidad contable, no caja disponible ni política de reparto. Una empresa con ROE alto puede reinvertir toda su utilidad para crecer y no pagar nada a sus accionistas. Si buscas dividendos, mira el flujo de caja libre, el porcentaje de la utilidad que reparte y el historial de pagos de los últimos años.
Sí, y con la misma fórmula: utilidad neta entre patrimonio neto promedio. El obstáculo es el acceso a los datos, porque una empresa cerrada no está obligada a difundir sus estados financieros como sí lo están los emisores inscritos en el mercado de valores. Si eres socio, pídelos por escrito; si no lo eres, difícilmente tendrás una cifra verificable.
Mira al menos tres o cuatro ejercicios seguidos. El ROE de un solo año puede venir de la venta de un activo, de un cambio contable o de una base de patrimonio anormalmente baja. La tendencia y la estabilidad del ratio dicen mucho más que el número puntual del último cierre.