Informe Wertefinder Enero 2021

Se ha convertido en una costumbre que a menudo se hable de una bolsa difícil en los mercados financieros. El mercado se considera difícil porque hay mucha incertidumbre. Hoy en día, vuelve a haber una gran incertidumbre porque no está claro cuántas dosis de la vacuna pueden estar disponibles y con qué rapidez y, además, surgen dudas sobre si las mutaciones pueden perjudicar la eficacia de la vacuna. También reina la incertidumbre respecto a las consecuencias económicas de la pandemia, ya que en algún momento la población tendrá que enfrentarse a la cuestión de cómo reducir de nuevo el alto nivel de endeudamiento. La lista de incertidumbres podría continuarse a voluntad, pero sólo tiene una importancia limitada para la evaluación de los mercados de valores. Cualquiera que se haya dedicado a invertir en bolsa durante algún tiempo sabe que SIEMPRE ha habido un alto grado de incertidumbre. En décadas anteriores, solía ser la incertidumbre sobre las políticas de tipos de interés de los bancos centrales, los acontecimientos externos, como la crisis de los precios del petróleo en 1973, las crisis de la deuda, como en la década de 1990, o la crisis financiera de 2008, lo que planteaba grandes retos a los participantes en el mercado. Por tanto, la incertidumbre no es algo nuevo, sino el pan de cada día de los participantes en el mercado financiero. La mejor manera de afrontar la incertidumbre es darse cuenta de que, a pesar de toda la incertidumbre, hay acontecimientos fundamentales que perduran independientemente de la política de los bancos centrales, las crisis externas o la política. Esto queda especialmente claro con un dicho alemán sobre la incertidumbre política, ya que los alemanes hablan de que "las bolsas políticas tienen las patas cortas", es decir, que no duran mucho y el mercado las pasa por alto rápidamente. Una de las novedades fundamentales que seguirá interesando a los mercados en el futuro es la penetración cada vez mayor de los avances tecnológicos. Como explicamos en nuestro último informe, esta evolución está impulsada, por un lado, por el descubrimiento de nuevas tecnologías y, por otro, por la demanda de nuevos productos. Así pues, invertir en renta variable consiste en invertir en aquellas empresas que se benefician de ambas tendencias y en seleccionar aquellas empresas que tienen un crecimiento sostenible pero elevado con una gran creación de valor. 

En el sector financiero, muchos gestores de activos "clásicos" siguen adoptando un enfoque erróneo y se dejan guiar demasiado en sus decisiones de inversión por el análisis de las cifras clave de las empresas. Al hacerlo, no reconocen que las cifras clave sólo reflejan el pasado de la empresa y, por lo tanto, son cada vez menos adecuadas como único criterio para medir el éxito empresarial. Esta apreciación es especialmente cierta en una época caracterizada por un cambio cada vez más rápido y una mayor complejidad de las tecnologías. 

La concentración de muchos analistas en el análisis de los ratios puede demostrarse fácilmente asistiendo a las presentaciones de las empresas o observando las preguntas que hacen los analistas después de las presentaciones, ya que documentan de forma alarmante el desconocimiento de los detalles tecnológicos de los productos. Este comportamiento también es comprensible, porque sólo unos pocos analistas tienen una formación en física o en ciencias de la ingeniería, pero se han ocupado principalmente del análisis de los estados financieros en sus estudios y carreras. Estos analistas elaboran entonces extensos informes de investigación con previsiones financieras para los próximos 5 años, que ya están desfasados cuando se completan y no sirven de base para la toma de decisiones. Intentar simplemente una valoración adecuada basada en estos ratios suele fracasar, ya que el mejor modelo de flujo de caja depende de tantas variables que cualquier precio puede estar justificado. El mejor ejemplo de las deficiencias del análisis de ratios es probablemente la acción de Amazon, que el entusiasta "clásico" no habría comprado si se basara únicamente en las ratios de la empresa, pero que ha subido un 76% en el último año. 

Por ello, adoptamos un enfoque diferente en la gestión de nuestros activos. Por supuesto, también analizamos los estados financieros de una empresa, pero complementamos nuestro análisis de las cifras clave con una evaluación de la competitividad tecnológica del producto, combinada con la cuestión de si el producto puede tener éxito en el mercado. Para ello, no sólo analizamos los informes de investigación, sino que hablamos directamente con científicos expertos en sus respectivos campos. Si se tienen en cuenta estos principios, es posible identificar los valores que prometen grandes beneficios para el inversor, incluso en tiempos inciertos.

2 Desarrollo económico


También tenemos mucha incertidumbre sobre las perspectivas de crecimiento económico a la luz de la pandemia. Pero aquí también parece que Estados Unidos está en mejor posición económica que Europa, a pesar de la mala gestión de Corona. Esto demuestra la mayor flexibilidad de la economía, que contrasta con las estructuras enquistadas en Europa. Es principalmente por esta razón que no hemos cubierto el dólar estadounidense y los últimos datos económicos confirman nuestra opinión. Veamos algunos datos seleccionados: Cabe destacar la rápida recuperación del llamado índice ISM de servicios (véase el gráfico siguiente), que subió en enero de 2021 en contra de lo previsto. 



Otros indicadores económicos también documentan una recuperación económica. También son positivos muchos indicadores económicos de China, por lo que dos importantes economías del mundo muestran una mejora de los resultados económicos.

3 Perspectivas e información sobre la cartera


La distribución por clase de activos a finales de Diciembre fue la siguiente:

Liquidez: 13,6%
Renta variable: 58,2%
Renta fija: 28,2%

La distribución por sectores en la renta variable fue la siguiente:



Las principales posiciones de la cartera en renta variable fueron las siguientes: 

BrainChip Holdings
4,7%
Ebay
2,5%
Fresenius
2,2%
Roche
2,2%
Komatsu
2,0%
Leoni
1,8%
IP Group
1,8%
SAP
1,7%
Murata Manufacturing
1,6%
Johnson & Johnson
1,6%


La distribución geográfica de la renta variable es la siguiente:


Suiza
2,2%
Europa (19)
17,8%
Reino Unido
2,6%
Estados Unidos
23,2%
Australia
5,3%
Suecia
1,8%
Japan
5,0%


4 Fondo Renta 4 Wertefinder


El fondo ha alcanzado una rentabilidad en enero del 4,87%. Esta rentabilidad positiva contrasta con la rentabilidad negativo del IBEX del -3,92%, la rentabilidad negativa del S&P 500 del -1,11% y la rentabilidad negativa del -2% del Eurostoxx 50.

Entre los valores que más aportaron a la rentabilidad en diciembre se encuentran Brainchip (1%) y algunos valores del sector de hidrógeno que en el conjunto aportaron un 1,44% (Plug Power, FuellCell y Cell Impact), unido a Leoni y Resonant. Ningún valor ha tenido una aportación negativa mayor del 0,1%, salvo el bono de la IFC 6,75% que aportó un negativo 0,2%.


Después de la fuerte subida de los valores del sector hidrógeno realizamos beneficios y redujimos las posiciones a la mitad. La posición más grande del fondo, Brainchip, la mantenemos sin cambios ya que opinamos que este valor tiene el potencial para una subida muy fuerte. Se trata de una nueva generación de chips que puede reemplazar los chips existentes que sufren de los problemas de la estructura Von-Neumann, es decir la separación física en el chip entre el processor y la memoria. El chip Akida de Brainchip se inspira en el cerebro humano y pretende tener un desgaste energético mucho menor que la generación actual de chips. Brainchip espera concluir en el primer trimestre de este año nuevos contratos y empezar con la producción. Cualquier noticia en este sentido sería un soporte para la cotización.  

5 Conclusión


La pendemia ha acelerado la transformación digital en gran parte del mundo y esta tendencia actúa como un apoyo a todo el sector tecnológico. Por encima observamos la continuación de otras tendencias como el 5G, el IoT y nuevas aplicaciones como el AR y VR. Ante el fondo de estas tendencias creemos que las bolsas todavía tienen una tendencia alcista, a pesar de valoraciones elevadas. El riesgo principal, aparte de mutaciones del Coronavirus, lo vemos en una subida de los tipos por encima de la tasa a 10 años en EE.UU. del 1,5%. 


FV Frankfurter Vermögen AG
5 de febrero de 2021

Jürgen Brückner



¡Sé el primero en comentar!
Se habla de...
Te puede interesar...

- No hay entradas a destacar -

- No hay entradas a destacar -