Situación de la economía un año después de los confinamientos

Hace un año que se declaraba la pandemia. Si ya los niveles de endeudamiento de la economía global eran altos. Con los confinamientos el deterioro económico, es decir; el de la economía real se aceleraba notablemente. Ya que el cierre de las economías provocaba que muchos negocios se viesen abocados al cierre.

Balance FED
Balance FED

Balance BCE
Balance BCE

Balance BoE
Balance BoE



Como se aprecia en los gráficos los balances de los principales bancos centrales del mundo entre ellos el FED, Banco Central Europeo, y Banco de Inglaterra. Han tenido que ir incrementando la compra de bonos con los que apuntalar al sistema con liquidez y con ello tranquilizar a los mercados de una forma que lo único que hace es disfrazar unos problemas más profundos de insolvencia de la economía en general más que de un problema de liquidez.


Grafica empresas zombies DB
Grafica empresas zombies DB


Lo cierto, como muestra la gráfica del estudio que ha realizado el Deutsche Bank, la insolvencia de las empresas ha aumentado considerablemente. En una palabra el aumento de empresas zombis durante la pandemia ha ido acelerando el ritmo durante la pandemia. Ya poniendo la vista en España el propio Banco de España habla de que la insolvencia de las empresas españolas entre un 4 y un 8%. El cierre contabilizado en España de empresas es de más de 200.000 y autónomos 300.000 el golpe de las medidas económicas tomadas está destruyendo directamente la economía, si la intención era salvarla, lo único que se esta provocando es una agonía bastante dolorosa.

Pib EEUU
Pib EEUU


Pib Eurozona
Pib Eurozona



Pib Reino Unido
Pib Reino Unido

Pib España
Pib España


Otro indicador que muestra la distorsión creada por las propias medidas tomadas por los gobiernos, son los pib. Los cuales sufrieron las consecuencias de cerrar las economías.
La relajación de las estrictas medidas económicas provocó un rebote, que se está diluyendo como un azucarillo, a medida que las economías se van ajustando a la realidad económica. El daño de las decisiones de cierre económico por el bien de todos y la salud. Parece que aun no ha mostrado del todo los efectos que están siendo disfrazados con programas de estímulos que están disparando la deuda y los déficits, caldo de cultivo para provocar un aumento en la desestabilización de las economías.

Deuda % Pib España
Deuda % Pib España


Deuda % Pib EEUU
Deuda % Pib EEUU


Deuda % Pib China
Deuda % Pib China


Deuda % Pib Reino Unido
Deuda % Pib Reino Unido


Como se aprecia en los gráficos la deuda en porcentaje del pib ( es decir lo que genera de ingresos un país en un año ) ha superado en muchos casos el 100% del pib, en el caso de España el 120% del pib, lo cierto es que la tendencia de endeudamiento de muchos países ya estaba en un aumento descontrolado desde hace décadas, y con la pandemia se ha acelerado de forma desproporcionada. Lo que ha evidenciado un problema de solvencia del propio estado del bien estar, y la propia estructura económica creada por gobiernos y bancos centrales que conduce a un colapso inevitable. No es sostenible crecer en base a endeudarse. Y menos cuando los propios gobiernos han decidido colapsar las economías cerrándolas por una pandemia lo cual se ha visto a todas luces como no efectivo, y el daño provocado por estas decisiones aun están por verse. Sostener las economías siendo empleador de último recurso los propios estados es una mala idea y las consecuencias solo están por verse. 

Ahora ante el problema creado por los propios gobiernos en el corto plazo , cierres económicos, y los bancos centrales en el largo plazo, con el endeudamiento. La subida de impuestos para financiar los costes de deuda y compromisos financieros, es una enorme losa que acabará por finiquitar una economía raquítica e insolvente que se dirige a una espiral de deuda cada vez más fuera de control. La Republica de Weimar no queda tan lejana.



Cuida de los pequeños gastos; un pequeño agujero hunde un barco. En este mundo, ninguna cosa es cierta salvo la muerte y los impuestos. Benjamin Franklin



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