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Planificación financiera y patrimonial

Aprendiendo de los errores (Gowex, BES...)

Estas últimas semanas han sido complicadas para los ahorradores e inversores. El mes de julio comenzaba con un escándalo en toda regla: la caída de ese castillo de naipes llamado Gowex, y no por causa de la intervención de unos malos malísimos analistas-especuladores que se han cargado la empresa, sino porque el que algunos llegaron a llamar el “Steve Jobs español” construyó un auténtico imperio a base de mentiras, engaños y (por qué no decirlo…) la complicidad de algunos que, más por omisión que por acción, no realizaron un correcto trabajo de supervisión y control.

Pero, por desgracia, dicen que las malas noticias no vienen solas y también los mercados europeos se han visto sacudidos por el efecto de la situación que mantiene a uno de los grandes bancos europeos en un escenario comprometido. El portugués Espirito Santo se encuentra en esta tesitura debido a unas prácticas contables y comerciales extremadamente dudosas, gracias al entramado creado por sus accionistas de referencia,  y que no solo le ha llevado a necesitar varias ampliaciones de capital, sino que ha hundido su cotización de forma considerable y puede afectar a algunos de los implicados (lease Portugal Telecom) de forma grave. Sin duda, el tratamiento de la información no ha ayudado, y pese a que parece que el problema no afecta al banco en sí, sino a parte del holding en el que está integrado, esta falta de transparencia le ha afectado mucho más de lo que debería.

Ambos casos pueden permitir extraer algunas consideraciones interesantes, especialmente para aquellos que se consideran ahorradores y que, debido a la extrema represión financiera que estamos sufriendo, se están acercando cada vez más a los mercados, ya sean de renta fija o variable, e, incluso, para aquellos que siguen manteniéndose en el parapeto de los depósitos.

 

La principal de esas conclusiones es que la diversificación es fundamental. Se invierta en lo que se invierta, fondos, acciones, depósitos, títulos de renta fija…no deben ponerse todos los huevos en la misma cesta, porque si esta se rompe, nos quedaremos sin nada. En este sentido, los fondos de inversión parten con una cierta ventaja evidente, ya que su tamaño permite diversificar las inversiones de manera ostensible independientemente de la categoría en la que queramos invertir o del riesgo que queramos asumir. Esto no es obstáculo para que este tipo de eventos puedan afectarnos (como ya demostraron hace unos años las hipotecas basura, con sus ABS, o Madoff), pero dadas las restricciones que mantienen a la hora de concentrar riesgos, los efectos que asumiremos serán muy inferiores a los que sufriríamos invirtiendo directamente.

Otro aspecto que ha de tenerse en cuenta, especialmente para aquellos que gusten de invertir directamente, bien sea en acciones o bonos y similares, es la política de comunicación de la empresa en momentos de crisis. Y cuando hablo de crisis, me refiero a shocks de mercado que afectan específicamente a las compañías que tenemos en cartera. Para ello, me centraré en el caso de Gowex, aunque las reflexiones son extrapolables al BES, Pescanova o cualquier otra empresa que haya pasado por situaciones similares.

En la situación de Gowex, donde una casa de análisis semidesconocida advierte que un negocio no está funcionando como parece, o que incluso es una estafa (como por desgracia parece que así ha sido…), una rápida y adecuada política de comunicación por parte de la empresa puede marcar la diferencia entre pasar un mal rato (máximo semanas) o iniciar la cuenta atrás del final de la empresa. Porque una empresa que cotiza, ya sea en mercado de renta variable o deuda, debe ser consciente de que una rápida, eficaz y transparente comunicación en estas situaciones puede tumbar cualquier informe o análisis que no refleje la realidad.

Por supuesto, si esta es la reflejada en ese “ataque”, la comunicación por parte de la empresa suele ser vaga, imprecisa y no concluyente (Gowex tardó día y medio en realizar un comunicado oficial, un mundo en los mercados); y en esos momentos, el inversor debe tener la cabeza (y la sangre) fría para la decisión más importante: mantener el valor o salirse precipitadamente y (con toda probabilidad) asumiendo pérdidas. Evidentemente, la decisión es compleja, ya que deberá tomarse con elementos totalmente subjetivos, pero una cosa esta clara: siempre vale más asumir un 10, un 20, un 50% de pérdidas…que un 100%. Y sino, que se lo digan a aquellos que pudieron vender Gowex los días 1 y 2, antes de la suspensión de cotización…

Otra conclusión que podemos extraer de la situación de Gowex, especialmente en este caso, es que no conviene invertir en negocios cuyo funcionamiento no sea claro y comprensible para el inversor. Esta es una máxima que aplican algunos de los inversores más reconocidos a nivel mundial (como Warren Buffet), pero, sin duda, tiene truco. Y tiene truco, al menos en el caso del señor Buffet y similares, porque un inversor institucional (o cualquiera que tenga capacidad para hacerse con el control de una empresa) tiene los medios suficientes para conocer los entresijos de las empresas en las que van a invertir, por lo que pueden ser capaces de entender modelos de negocio muy complejos a primera vista.

Pese a ello, y sobre todo si se invierte directamente, conviene no arriesgarse si no se tienen ciertos conocimientos sobre el negocio; una inversión indirecta, a través de fondos de inversión, puede permitir asumir cierto desconocimiento, ya que, como hemos dicho anteriormente, la diversificación permite que un fallo en una empresa no lleve el total de nuestra inversión a cero.

En definitiva, es cierto que crisis como la de Gowex, Espirito Santo o anteriormente Pescanova son auténticas tragedias para los actores (inversores, trabajadores, proveedores…) atrapados en ellas, pero también es verdad que aquellos que aprenden de sus errores tienen más posibilidades que otros de no volver a cometerlos.

  1. #1

    ralguacil

    Daniel, magnifico post.

    Con tu permiso voy a incluir un pequeño consejo global, que no solo es valido para este tipo de inversiones, sino para cualquier tipo de inversión, y es sencillamente, "aplicar la logica".

    Estoy seguro que si cualquiera de nosotros de pronto abriera la puerta de su casa y una persona que no conoce de nada le ofreciera sobre la marcha un negocio sin riesgo y para ganar un 100% o un 200% , seguro que como mínimo dudaríamos, o , hay quien siempre busca el "duro a cuatro pesetas" y entra sobre la marcha.

    En este tipo de inversiones (renta variable, renta fija, me da igual, cualquier tipo de inversión financiera) como tu bien dices hay una serie de principios como el de la diversificación, etc...que son como dogmas de fe a seguir.

    Esa es la diferencia entre el que ahora está pillado o bien pillado, y el que sencillamente tiene un "roto", fondos de inversión también han sido afectados o sicav, pero, a unos niveles más que "soportables".

    Por desgracia, no creo que sea el último caso que veamos de este tipo, tiempo al tiempo, hay gente que no aprende, y va de "estafa en estafa" .

    Un saludo y gracias por tu artículo

  2. #2

    Danlopveg

    en respuesta a ralguacil
    Ver mensaje de ralguacil

    Muchas gracias por tu aportación, Rafael. Sin duda, la prudencia en estos asuntos no suele ser mala consejera, aunque, como bien dices, por desgracia, estos no serán los últimos casos que veamos de este tipo. Pero, al menos, si aplicamos el sentido común y las enseñanzas de los casos precedentes, podremos minimizar sus consecuencias.

    Un cordial saludo, y gracias por la aportación!!!

Autor del blog

  • Danlopveg

    Daniel López Vega. Analista financiero y patrimonial. Asesor Financiero Independiente. Apasionado de los mercados desde hace casi 20 años. Y bloguero en los ratos (pocos) libres...

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