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Blog Objetivo Independencia Financiera
¿Cómo podemos alcanzar la independencia financiera?

¿Independencia financiera sólo con bolsa?

Sobre esto hay muchas opiniones. La mía en particular es que no debemos jugarnos todo a una única carta. Igual que no me gusta que todos mis ingresos provengan de mi trabajo y por eso invierto en bolsa, no me gustaría en el futuro que todos mis ingresos viniesen de la bolsa. Por eso, creo que es muy importante apuntalar nuestra columna de activos con varios tipos de generadores de ingresos pasivos. La primera reacción de muchos cuando los comentemos será pensar que no son posibles, que son demasiado costosos o que no vale la pena. Mi pregunta siempre es la misma: ¿por qué? ¿o por qué no? Tendemos a descartar opciones sin más, porque estamos programados a no considerarlas, porque nuestras creencias nos impiden valorarlas, porque nuestra educación nos empuja en la dirección contraria. Hoy haremos un repaso rápido de las posibles fuentes de ingresos que deberían, siempre en mi opinión, garantizar una independencia financiera robusta más allá de los vaivenes de la bolsa. ¡Vamos allá!

Inversión en bolsa

¿Pero no decías que no querías utilizar la bolsa? ¿Y el primer activo para diversificar que nos propones es la bolsa? Sí, tienes razón, pero este punto es sólo para destacar que igual que no creo que sea bueno invertir sólo en bolsa, creo que no es bueno utilizar una única estrategia. Diversificar es bueno y, aunque tu estrategia principal, sea la inversión en dividendos mediante acciones de empresas, creo que es interesante utilizar varias estrategias o instrumentos de inversión para aprovechar sus ventajas fiscales o el momento de mercado.

Ejemplos de esto podrían ser:

  • Los fondos de inversión, que nos permiten ajustar la factura fiscal al no tributar por los traspasos y diferir el pago hasta el reembolso.
  • Los planes de pensiones, que se cobran en el momento del rescate como rentas del trabajo
  • Aprovechar los momentos interesantes para diferentes sectores. Por ejemplo, el que invirtió en materias primas o petróleo hace unos meses o invierte ahora en banca, probablemente tendrá una buena revalorización a medio plazo.

Inversión inmobiliaria

Si queremos tener una renta estable, una de las máximas debe ser tener ingresos descorrelacionados. En ese sentido, muchos abogan por introducir activos como el oro en nuestras carteras de inversión, pero también podemos utilizar la inversión inmobiliaria. Aunque el precio de los inmuebles y sus alquileres están ligados al ciclo económico, también es cierto que hay algunos fenómenos, como el desplazamiento de la demanda de la propiedad hacia el alquiler en periodos de recesión que pueden hacer que invertir en inmobiliaria sean una manera de protegerse.

Cuando se habla de inversión inmobiliaria se tiende a pensar en pisos o casas, y se suele descartar por el alto importe necesario para las operaciones. Bueno, por eso y porque es un tipo de inversión que da problemas (impagos, reparaciones, derramas, gastos de comunidad, IBI, seguros, etc...). Pero aquí entran en juego varios puntos importantes.

El primero es el apalancamiento, que es mucho más barato para una inmueble (hipoteca) que para cualquier otro bien (préstamo al consumo, por ejemplo). Si esto lo conjugamos con una buena elección del inmueble, podemos conseguir PERs bastante atractivos. No todos los pisos son aptos y la mayoría solemos ceñirnos a nuestro lugar de residencia (nuestro barrio, nuestra ciudad), porque es lo que más conocemos, pero que no tiene por qué ser adecuado para este tipo de inversión.

El segundo punto es el tipo de bien en el que invertir. La inversion inmobiliaria no se limita a pisos. De hecho, invertir en aparcamientos es mucho menos problemático: menor mantenimiento, menos problemas con los inquilinos, menor importe inicial, menor apalancamiento, etc...

Y el tercero, que los problemas del alquiler se pueden reducir considerablemente delegando la gestión a una agencia, a la cámara de la propiedad urbana de tu ciudad o alguna administración (ayuntamiento, gobierno autonómico, etc...). Con eso y un buen seguro de impagos + hogar, eliminamos la mayoría de problemas. Reducirmos un poco los beneficios, pero si no tratamos con los inquilinos y tenemos cubiertos los imprevistos, la inversión se mira de otra manera.

Formación

Muchas personas que buscan la independencia financiera lo hacen porque no están realizados con su trabajo y prefieren dedicar su tiempo a otra cosa. En estas circunstancias es fácil que el salto se produzca con poco margen de seguridad. Por eso es muy importante la formación, ya que nos permitirá conseguir ingresos extra en caso necesario. No hablo de formarte en el trabajo que quieres dejar, sino en el trabajo que te gustaría hacer. Si te gusta la enseñanza o el coaching, por ejemplo, pero no lo ves una fuente de ingresos estable, lo que sí puedes hacer es formarte para conseguir trabajos esporádicos en estas áreas para apuntalar un poquito más tu incipiente independencia financiera. Cuando se produzca, claro.

Aficiones

Finalmente, y no menos importante, hay que tener muy presentes las aficiones. Seguramente las vemos únicamente como una manera de pasarlo bien, pero muchas veces esconden una cierta capacidad de generar ingresos. Si te gusta escribir, jugar al ajedrez, hacer maceteros de macramé o eres un comprador compulsivo seguro que puedes monetizar estas actividades. Antes igual era más complicado, pero el mundo online nos presenta muchas posibilidades ya que se elimina (o por lo menos se reduce drásticamente) el coste de márqueting y distribución.

Cualquiera de nosostros podemos crear una blog para potenciar nuestra marca personal. Y como parte de nuestra marca personal tenemos nuestras aficiones. Nuestra audicencia estará ahí fuera preparara para que les ofrezcamos nuestras habilidades. Un buen escritor podrá vender textos. Un buen jugador de ajedrez podrá dar clases o escribir un libro que podrá vender por internet. Un comprador compulsivo podrá participar en plataformas de consumidores que pagan por opinar sobre determinados artículos.

El "por si acaso"

Al margen de tener una renta estable e independiente del ciclo económico, hay otro punto que me parece muy importante y es el de estar preparado para los imprevistos. Si tejemos una red de generación de ingresos pasivos o si, por lo menos, lo tenemos todo a punto para lanzarla cuando lo necesitemos, los imprevistos son menos imprevistos y podemos lidiar con ellos sin demasiadas dificultades.

Si me despiden de mi trabajo pero me he formado en otro área que además me gusta más, el despido puede ser hasta una buena noticia. Y si cuento con una renta de 400 € de dividendos y un parquing que me da 50 € al mes, mejor que mejor. Y si tengo a medio escribir mi libro sobre ajedrez, aprovecho que ya no trabajo para acabarlo y lo pongo a la venta en Amazon, mejor aún. Aunque sólo venda un libro cada dos meses y sean 10 €.

En próximos artículos explicaremos un poco en qué consiste la estrategia de dividendos, que será la base de nuestra independencia financiera. ¡Que tengáis una buena semana!

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