Blog Inversiones para principiantes

Estrategias rentables para operar en bolsa

Operar en bolsa es cada vez más frecuente por parte de todo tipo de personas. Se ha convertido en un tipo de práctica muy extendida que recibe un gran apoyo por los aficionados al sector de las finanzas. No obstante, no todas las operaciones en bolsa terminan de forma satisfactoria. En ocasiones cualquier tipo de despiste nos puede llevar a cometer un error y perder dinero de una manera que podríamos llegar a haber evitado. Por ello es fundamental que se tengan en cuenta una serie de estrategias rentables. Estas son ideas y estrategias que pueden llevar a obtener un rendimiento rentable de las operaciones y que aseguran arriesgar lo mínimo posible en cualquier operación.

Metas a largo plazo

Cuando nos planteamos invertir en la Bolsa es imprescindible que sepamos de una manera clara cuál es el plazo que podemos tener el dinero invertido retenido. No es lo mismo jugar en bolsa con plazos de tiempo reducidos que hacerlo a largo plazo, lo que nos garantiza una mayor flexibilidad en todos los sentidos. Si es posible decidir entre una u otra vertiente, las operaciones y metas a largo plazo son mucho más recomendables. Estas implican que podemos plantear los movimientos de nuestra inversión de forma calculada y más estratégica para conducirlo siempre en la mejor dirección. De tener la necesidad de recuperar el dinero cuanto antes o de conseguir beneficios casi instantáneos las posibilidades de fallar en una operación son realmente elevadas.

Por eso hay que tratar de tener controlado el capital del que disponemos y usarlo de manera inteligente con unos plazos amplios. Antes de llevar a cabo una operación en Bolsa, nos tenemos que asegurar de tener un claro concepto del dinero del que disponemos, el tiempo durante el cual deseamos mantener la inversión y el objetivo que nos hemos planteado a modo de beneficio deseado. Esto permitirá estipular el tipo de estrategia más adecuada para los movimientos que se realicen, desde nuestra entrada en Bolsa, con el dinero que tengamos disponible.

Dosifica tus inversiones

No hay ningún inversor, por experimentado que sea, que recomiende a los interesados en estas operaciones concentrar su presupuesto en un único objetivo. La investigación y documentación son necesarias para llegar a la conclusión de cuáles son los mejores recursos a los que dedicar el dinero del que dispongamos. Hay que identificar las oportunidades de éxito y los riesgos, haciendo un equilibrio entre ambos factores para llegar a la conclusión de lo que más nos interese en cada caso. Un buen inversor, un estrategia del mercado financiero, es capaz de no dejarse cegar por un objetivo que resulte apetecible y dosificar su inversión en distintas ramas.

Por muy fácil que parezca una operación esta no debe ser el núcleo en el que se invierta un presupuesto completo, dado que de ocurrir una situación inesperada se habrá perdido toda oportunidad de continuar invirtiendo. Poner todos los huevos en una misma cesta y esperar a que lleguen tiempos mejores no es una buena estrategia. Es más adecuado poner los huevos en distintas cestas y esperar para ver cuáles de ellos proporcionan unos mejores resultados. A partir de ahí se pueden potenciar aquellas inversiones que actúen de una manera exitosa y restar apoyo a las que no funcionen bien. El inversor siempre tiene que estar al tanto de todos los movimientos a fin de que nada se quede fuera de su control.

No hay que olvidar nunca que dosificar en el sector de la Bolsa significa reducir las pérdidas y aumentar el margen de beneficios de manera progresiva dependiendo de la situación del mercado. Incluso en la peor de las situaciones es poco probable que todas las inversiones fallen y que, por proporción, no funcione ninguna.

Controla tus emociones y recuerda las bases

Hay pocas estrategias más rentables que tener calma y saber posicionarse de una manera firme en el mercado financiero por muchos obstáculos que encontremos en el camino. La pérdida de la calma puede llevar a tomar decisiones muy equivocadas que produzcan consecuencias negativas. Si se llega a una situación en la cual una operación acabe mal, hay que intentar ver la situación con un punto de vista optimista para que no cometamos más errores. 

Dado que nuestra presencia en la Bolsa debe ser dosificada, porque una operación salga mal no significa que el mundo haya terminado. Es posible que esa operación mejore en el futuro y que el valor de las acciones que tengamos en propiedad consiga remontar más adelante. Siempre hay que tratar de ver el lado bueno de las cosas para que nuestro perfil como inversor no se salga del marco establecido que nos pueda llevar a triunfar. Al mismo tiempo, hay que pensar que después de un fracaso suele ser habitual encontrarse ante situaciones positivas por la simple fluctuación del mercado.

Pero a la vez no hay que olvidar las bases. Los conceptos más simples de la Bolsa, el conocimiento que hemos aprendido antes de empezar a invertir y las normas que cualquier inversor debe tener en cuenta. Estos conocimientos son imprescindibles, como saber reconocer los tipos de métrica y valores del mercado, el funcionamiento de los análisis y los tipos de orden que existen en los mercados. También es imprescindible tener un conocimiento exhaustivo de los tipos de cuenta de inversión y tratar de mantener esta información a mano siempre que tomemos algún tipo de decisión en la Bolsa. Con este tipo de estrategias será más fácil obtener resultados rentables y lograr que nuestro paso por el mercado financiero se salde de manera muy positiva.