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Blog Humanité
Buscando una nueva economía con cabida para la sustentabilidad y la responsabilidad social.

¿Ha desaparecido la esclavitud?

Esclavitud. Cuando la gente habla de ella, lo hace pensando en los esclavos egipcios que construyeron las pirámides, o bien pensando en los indígenas conquistados por los hombres blancos y barbudos, o quizás, también, en los seres humanos traídos de Africa para trabajar en las plantaciones del sur de los Estados Unidos (por cierto, creadores del Blues y del Jazz).

 
Pero nada más alejado de la realidad, pues la noticia novedosa para la gente es que la esclavitud nunca desapareció y sigue vigente. 
 
¿Cómo es eso?  
 
Pensemos en el obrero, campesino o profesionista, que para el caso es lo mismo. Lo único que tienen que ofrecer, o vender-rentar, es su mano de obra, su tiempo de trabajo. Y el factor trabajo - que para los neoclásicos sumado al capital invertido, da como resultado la producción - se convierte en mercancía y el salario viene a ser un precio sujeto a los vaivenes de la oferta y la demanda, como cualquier otro producto o servicio. 
 
El problema es que ese asalariado se pregunta ¿cómo es posible que ahora trabajo más tiempo y mi salario no me alcanza para cubrir mis gastos?  La respuesta es sencilla. La culpa no es de él. Lo que ha pasado es que el capitalista tiene suficiente mano de obra de dónde escoger, lo que quiere decir que cuando la oferta de un bien sube y la demanda permanece igual, entonces los precios bajan, ergo, los salarios disminuyen o pierden terreno frente al alza de precios de otras mercancías. 
 
Thomas Piketty recién publicó un libro que ha causado sensación, "El capital en el siglo XXI", el cual demuestra con amplias estadísticas en la mano, cómo ese 1% de la población ha prosperado a costa del restante 99% (un libro imperdible). Lo que ha pasado es que los capitalistas han succionado, como potentes aspiradoras, la plusvalía producida por los que han arrendado su tiempo a cambio de un salario. 
 
Antes los esclavos eran traídos de lejanas tierras, ahora es diferente, a pesar de que aún existe la migración de mano de obra, el capital es el que se traslada a todos los rincones del mundo buscando a dónde pagar los menores salarios, o los esclavos más baratos.
 
Pero, a pesar de los precarios salarioss, el trabajador se puede considerar privilegiado , pues hay millones que perdieron o no encuentran el empleo. En efecto, es un privilegio ser explotado, pues los que no pueden contratarse pesa sobre de ellos la amenaza de ser excluidos del sistema (población sobrante). Agreguemos que los que tienen trabajo han ido perdiendo sus prestaciones y conquistas laborales, pues toda la red social de cobertura ha ido siendo desmantelada por el neoliberalismo rampante.
 
Las cosas no quedan ahí. La tecnología es otra amenaza para el trabajador desorientado, pues aquella lo está desplazando a pasos agigantados.
 
La esclavitud ha cambiado de forma, pero no por ello ha dejado de ser menos eficiente. 
  1. #3

    Macroymicroblogger

    El problema de los salarios bajos no es sólo de oferta/demanda. Es que las empresas que campan por nuestro país generan un valor escasísimo. La economía española no sabe crecer sin burbujas como la del ladrillo o la obra pública.

    Lo mejor que saben hacer nuestras "telecos" es abrir call-centers para aburrir a sus propios clientes con propaganda...

    S2

  2. #4

    Atinibose

    El problema no esta en los bajos salarios, si no en la inumerable cantidad de impuestos que hay que pagar. Imagina comprar un simple bote de Coca Cola en supermercado. Para llegar a tenerlo en tu mano, primero tienes que tener 60 centimos, lo recibes de tu nomina, previa retencion de Hacienda, retencion Seguridad social, seguro desempleo, etc..., es decir que parat recibir esos 60 centimos has tenido que pagar ya por lo menos 10 o 15 centimos. Vas al super, pasas por caja y pagas el IRPF añadido por el propietario del super, mas su IVA correspondiente, añadele otros 20 o 30 centimos. Vamos que para comprar un bote de Coca Cola necesitas desprenderte por lo menos de 40 o 50 centimos de impuestos. Casi lo que vale el bote. Esto es a lo que nos vemos sometidos.

  3. #5

    Atticus

    Una vez leí que la esclavitud no había desaparecido: se había sustituido por 8 horas diarias.

  4. #6

    Juanmmaza

    en respuesta a Atticus
    Ver mensaje de Atticus

    Interesante análisis.
    Cuando llegué New York hace 40 años trabajé en multiples trabajos de poca calidad porque mi torpe
    inglés no me permitia nada mejor. Me propuse tratar esos trabajos donde el jefe era abusivo y mis derechos casi nada. Me dije voy a hacer de estos trabajos una experiencia digna. Estudié luche por
    una situación mejor que poco a poco llegó. Me sentí solo ante unas obligaciones ciego a la injusticia que caia sobre mi. Leyendo esto entiendo que fui un esclavo. Pero no permití que nadie me hiciera perder
    mi libertad interior.Trabaje duro y muchas horas e hice de una mala situación algo importante que vivir.
    Leo vuestros comentarios y os entiendo y me entiendo a mi mismo. Solo diré que nada puede amargar
    la vida que tenemos y siempre luchar por salir de la esclavitud con ilusión.Hoy es igual que hace 40 años el mundo no cambia fácilmente.

  5. #7

    Rafael isas

    en respuesta a Atinibose
    Ver mensaje de Atinibose

    Si en México más del 50% está en la economía informal, si el 40% vive en la pobreza y si el salario ha perdido cerca del 70% de poder adquisitivo en las últimas décadas, ¿cómo va la gente a elevar su consumo para sostener a una oferta que se desea que crezca? Esa es una de las trampas del capitalismo. Los impuestos al consumo es un factor más que se agrega al problema fundamental.

  6. #8

    Rafael isas

    en respuesta a Atticus
    Ver mensaje de Atticus

    Ojalá fueran 8 horas diarias. Con el recorte de plazas, el trabajo que hacían dos o tres ahora lo tiene que hacer una persona y las jornadas se alargan. Recomiendo la lectura del libro "El fin del trabajo" de Jeremy Rifkin.

  7. #9

    telefunken

    Adam Smith: los trabajadores libres producen más que los esclavos.

  8. #10

    tonigs

    Las PYMES se han visto obligadas a justar salarios, ya que la demanda de producto también ha bajado, en un caso cercano, cerca del 70 %. Creo que hay mucha gente que cree que le pagan mal y que el empresario es un ladrón, mi pregunta es la siguiente: ¿Si el empresario gana tanto por qué los trabajadores no le montan la competencia? Soy y he sido emprendedor, todos los trabajadores que he tenido siempre han querido un mejor salario, pero cuando les dices: "por qué no montas tu un negocio" (una academia de refuerzo escolar) siempre hay peros... No digo que se tenga que pagar poco pero siempre se tiende a querer más. Sé que me lloverán criticas pero es mi opinión.

  9. #11

    Rafael isas

    en respuesta a tonigs
    Ver mensaje de tonigs

    Nuestro sistema económico salvaje, de "sálvese quien pueda", obliga a las empresas (grandes o PYMES) a reducir costos para poder enfrentar a la competencia descarnada y globalizada y los primeros que pagan los platos rotos son los salarios. Conozco cooperativas que llevan muy bien sus empresas y han prosperado, la cuestión es que tengan el capital para iniciar una nueva aventura.

    Tu argumento es certero, basándote en experiencias reales, sin embargo, observando el bosque vemos que el panorama no permite generalizaciones.