blog Humanité
Buscando una nueva economía con cabida para la sustentabilidad y la responsabilidad social.

Las confusiones del espectro político

 

Si nos preguntamos qué es izquierda y qué es derecha, entonces cabría empezar por definir qué es centro, lo cual agrega aún más dosis de complejidad al asunto.

 
Desde una perspectiva histórica, derecha se define como aquella posición conservadora que se opone a los cambios y que defiende al status quo, mientras que izquierda es la postura del cambio, de la evolución, y que puede adquirir un rostro reformista, o bien un rostro radical (cambiar de raíz). 
 
Tradicionalmente, entre estas dos posiciones extremas se dan matices, de "moderación o de tendencia al centro", en una especie de tácticas conciliadoras. 
 
La Iglesia Católica, por ejemplo, tiene de las dos vertientes, en donde yo colocaría a Juan Pablo II en la escala derecha, a veces extrema e intransigente, ej. su actitud frente a la teología de la liberación, la condena a la revolución sandinista, su protección al Padre Maciel, etc., mientras que a Juan XXIII y a Francisco los pondría en la escala de la izquierda moderada o reformista.
 
Pero esa división simplista está dejando de operar y un ejemplo muy ilustrativo nos lo da la década de los 80's, donde florece la revolución neoliberal que trae un cambio estructural en la manera que se organizan las economías de los países. Al Neoliberalismo se le considera de derecha y sin embargo representó una etapa de cambio radical, mientras que la llamada izquierda defendía el status quo del Estado del Bienestar, o la vía keynesiana para conducir las políticas económicas.
 
Quizás una forma menos confusa para distinguir esta dicotomía sería identificar a las posturas de izquierda ligadas con el bienestar social en pos de la igualdad y la libertad, mientras que podríamos identificar a la derecha más cargada hacia el fin individualista, clasista y a veces hasta racista.
 
Dentro de ese contexto, quizás en el campo económico es un poco menos complicado identificar las diferencias: derecha = liberalismo (free market), e izquierda = progresismo (bien social y ecologismo). Si de ahí partimos hacia el mundo político, igualmente se nos puede facilitar la tarea de distinguir las distintas posturas de acuerdo al fin que persiguen. Pero muchas veces la "praxis" política impide clasificar con nitidez el lado al que se carga alguna decisión o declaración de una figura pública y eso lo veo claro cuando escucho a los políticos republicanos y demócratas de los Estados Unidos, pues hay muchos que navegan con banderas de color confuso. Creo lo mismo sucede en Europa, donde la moderación es el nombre del juego. El no comprometerse a nada.
 
Ahora, esto nos lleva a razonar que no hay tal mundo de los absolutos y que para diferenciar tal o cual tendencia habría que tomar los asuntos de manera individual y no tan general. Por ejemplo, los temas del aborto, la igualdad de género, el cambio climático, el celibato en el catolicismo, la legalización de las drogas, el feminismo, las políticas económicas, etc. Y así para cada tema definir una postura, o conservadora, o progresista. De ese modohabrán personas que son de izquierda en algunos temas, pero de derecha en otros. Generalizar nos llevaría a una confusión total, sin duda.
 
Pero hay algo que me llama la atención, y que fue tema de un comentario que hice hace algunos días, y es la carencia de ideologías en el tiempo presente. Ya no distingo con claridad una postura marxista-leninista entre las izquierdas, por ejemplo. Ya muy poco se habla de economía política (hardware) y más bien se habla de reformas (software). Como si ya no hubieran otras alternativas y entonces se da como un hecho que la ideología de la libertad de los mercados (una quimera en sí misma) es la única posible y a la que debemos seguir por designio manifiesto de los dioses encaramados en Wall Street y en la City.
 
En mi parecer histórico económico, que es mi formación académica, desde esos icónicos años de la década de los 80's, el mundo se ha cargado a la derecha gracias a las reformas estructurales nacidas en los gobiernos de Reagan y de Thatcher. Ya han sido 35 años de neoliberalismo y no vemos aún la puerta de salida. Y nos preguntamos, ¿qué estrategia o visión nos propone la izquierda?
 
  1. #1

    Laura Moreno Anaya

    Buenos dias!
    En primer lugar felicitarte por el post, creo que no es nada fácil definir hoy en dia que es la izquierda y que la derecha, pero si que es muy fácil ver y distinguir quien está a un lado o al otro del rio. Lo que bien es cierto es que los tiempos van cambiando, y ambas corrientes han de ir actualizándose y reciclándose sobre lo que dia a dia va ocurriendo en nuestra sociedad.
    La pregunta que formulas sobre que estrategia o visión propone la izquierda, creo que básicamente se podría contestar con una palabra: Justicia.
    La izquierda actual quiere cambios en nuestra sociedad que lleven a un mundo mucho más justo y equitativo, y que este liderado por un gobierno que defienda verdaderamente los problemas de los ciudadanos y ciudadanas y que sea próximo a ellos.
    La derecha es concedida actualmente como algo desfasado, algo que mayoritariamente ha defraudado a la población, bien por falta de comunicación, o vendaje en los ojos ante los problemas que verdaderamente atraviesan los ciudadanos y ciudadanas. Esta concepción no me la invento, creo que vendría avalada por los resultados en las pasadas elecciones municipales y autonómicas. Los resultados muestran una ruptura clara del bipartidismo, la gente quiere tener distintas opciones que les gobiernen, y no quieren en absoluto que nadie lo haga bajo el amparo de una mayoría absoluta, es más, se podría leer que en España, los votantes buscan coaliciones entre partidos de la izquierda, entre partidos que sean conscientes de los problemas que pueda tener la gente de la calle, y partidos que verdaderamente reflejen las necesidades de esa mayoría social.
    La derecha actualmente creo que esta muy manchada con medidas que han llevado a cabo: política económica, recortes, reforma laboral..medidas que al fin y al cabo defienden a aquellos que tienen la cartera llena.
    Saludos!

  2. #2

    Rafael isas

    en respuesta a Laura Moreno Anaya
    Ver mensaje de Laura Moreno Anaya

    Laura, agradezco mucho tu comentario y las ideas que compartes, las cuales tienen toda la fuerza de la razón. Sólo quiero agregar un par de ideas.

    Yo creo que vivimos un sistema democrático a medias, muy light, muy descafeinado, en el sentido de que no basta votar para tener representantes en los congresos o en los diferentes niveles de gobierno, pues esa representación sólo les da derecho a administrar los recursos públicos, pero los políticos se han tomado la atribución de tomar decisiones cruciales que afectan a los representados sin siquiera haberlos consultado, por lo que, para perfeccionar a la democracia, se necesita la participación de la gente en aquellos temas que los afectan en sus vidas cotidianas. Entonces, la democracia participativa es la que nos está faltando y cuando se llega a dar en las calles, por ejemplo, cuando la gente se manifiesta, es reprimida. Ve nada más que bodrio de sistema político tenemos.

    La otra idea es que algo que está uniendo a las personas, no importando sus inclinaciones ideológicas, es la defensa del medio ambiente y en contra de todo aquello que está provocando el cambio climático, pues ya se trata de un factor de sobrevivencia, pues no sólo está en la cuerda floja la misma civilización, sino el ser humano como especie. Y esa unión de voluntades es la que nos podrá sacar adelante. Naomi Klein en su último libro lo pone muy claro, es el propio mecanismo operativo del capitalismo lo que nos está poniendo en jaque.

    Saludos !

  3. #3

    Laura Moreno Anaya

    en respuesta a Rafael isas
    Ver mensaje de Rafael isas

    Totalmente de acuerdo contigo!
    Se trata de una democracia light que solo nos permite expresarnos una vez cada 4 años, esto debería mejorarse.. Un saludo y gracias!

  4. #4

    Macroymicroblogger

    A riesgo de simplificar demasiado, creo que somos de derechas con nuestro propio dinero y de izquierdas con los recursos ajenos.

    Comparto algunas de las inquietudes de la izquierda pero me temo que la lucha por la igualdad se desarrolla a costa de la libertad de las personas. En época de vacas gordas no hay problema, cuando viene la crisis nos damos cuenta de que esa estructura estatal que nos hemos dotado no es capaz de rescatarnos a todos. Y los descolgados del sistema se han quedado sin herramientas para salir adelante por sí mismos.

    El dilema relevante hoy es liberalismo/intervencionismo. Liberalismo entendido como un sistema de valores que prima la responsabilidad personal, el mérito y la iniciativa privada (individual o asociada, pero no tutelada desde un gobierno). El problema del liberalismo viene de la excesiva vinculación a la propiedad privada y al ventajismo del capital. Curiosamente hoy se es más libre viviendo de alquiler, utilizando servicios compartidos y ahorrando para conseguir cierta independencia financiera que te permita elegir dónde quieres trabajar. En efecto, el thatcherismo era para unos pocos; a este liberalismo moderno estamos todos invitados.

    S2

  5. #5

    Rafael isas

    en respuesta a Macroymicroblogger
    Ver mensaje de Macroymicroblogger

    Ese es el desafío, cómo lograr una mejor distribución del ingreso y cómo cuidar el medio ambiente sin perder la libertad ni coartar la iniciativa del individuo. El comunismo fue un fracaso porque aplastó a la persona y no erradicó el problema de la justicia social, pero ese modelo practicado no fue otra cosa más que un vulgar capitalismo de Estado.

  6. #6

    kiaran1

    Históricamente ¿las soluciones de extrema izquierda han creado países ricos y libres?
    Creo que todo sigue dando vueltas a lo que mencionáis en vuestras atinadas observaciones: las instituciones de la propiedad privada y de los contratos.
    Los líderes de la sociedad tienden a permanecer tocando a estas instituciones según interese a sus intereses que coinciden con los del pueblo o con la gente, (vamos, con sus intereses).
    Como muy bien expones, la izda-dcha es algo muy engañoso: muchos temas , aborto, celibato, legalización de drogas etc son problemas de conciencia, pero claro es muy fácil atribuirlos a la izda porque abortar es progre y eso da mas votos. Desterrar ese lenguaje de izda- cha a estas alturas, como insinúas seria provechoso para las personas que como verdad objetiva vivimos en sociedad.
    En resumen y como bien apuntáis lograr una mejor distribución de la riqueza, establecer la propiedad privada y los pacta sunt servanda (con las limitaciones que la sociedad y las leyes consideren) como principios deben erradicar las ideas, insisto, la dcha-iizda.
    Mas sociedad y menos ideologías. Mas programas sobre economía política y menos políticos. Mas partidos políticos comprometidos con la distribución de la riqueza y menos partidos que abanderan el progreso y la progresía para dar pábulo a un incremento exponencial de la renta y pautas de vaguismo en la sociedad.
    Saludos