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¿Qué diferencia hay entre las propuestas de Trump y Clinton? Sectores y activos beneficiados y perjudicados

¿Qué diferencia hay entre las propuestas de Trump y Clinton? Sectores y activos beneficiados y perjudicados

Mañana se celebrarán las elecciones de Estados Unidos y sabremos quién será el próximo presidente de la primera potencia mundial. ¿Hillary Clinton o Donald Trump? ¿Donald Trump o Hillary Clinton? A continuación, presentamos los comentarios previos de algunas gestoras de fondos que analizan principalmente el programa electoral de cada candidato y qué pasaría si ganase tanto uno como otro. Edmond de Rothschild, Vontobel, Bank Degroof Petercam, Ethenea, SYZ Asset Management, Natixis, Lazard y Aberdeen.

ESPECIAL webinar Resultados Elecciones EEUU 2016

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Elecciones USA 2016

Cuadro resumen de las principales ideas

Gestora Si gana Donald Trump Si gana Hillary Clinton
Edmond de Rothschild
  • A CP, cáida del rendimiento de los bonos soberanos.
  • Peores perspectivas para emergentes e ingresos. 
  • Se benefician sectores de defensa, infraestructuras y energía.
  • Yellen podría ser reemplazada.
  • A CP, aumento de la rentabilidad de los bonos del tesoro. 
  • Apreciación del dólar.
  • A MP, posible crecimiento americano e inflación.
  • Limitaría la volatilidad. 
  • Beneficioso para sector financiero.
  • Respalda a Janet Yelen. 
Vontobel
  • Donald Trump es un republicano hetedoroxo.
  • Crecimiento económico más débil.
  • Exportaciones saldrían perjudicadas.
  • No realizaría cambios en el impuesto de sociedades.
Bank Degroof Petercam  
  • Será la nueva presidenta de EEUU.
Ethenea
  • Una victoria de Trump no sorprendería.
  • Mayor gasto militar.
  • Nuevo presidente de la Reserva Federal.
  • Mayor continuidad.
  • Limitación coste determinados medicamentos.
SYZ Asset Management
  • Mayor volatilidad después de las elecciones.
  • Derogará la Ley de asistencia sanitaria sequible (ACA).
  • Mejora infraestructuras de EEUU.
  • Opuesto a una mayor regulación medioambiental.
  • Favorecería al sector energético.
  • Elevar sueldo mínimo.
  • El mercado se mantendría plano o se revalorizaría ligeramente.
  • Continuidad de la Ley de asistencia sanitaria asequible (Affordable Care Act, ACA).
  • Sector farmacéutico perjudicado.
  • Mejora infraestructuras de EEUU.
  • Defensora del medioambiente.
  • Favorecería al sector de la energía limpia, incluida la energía solar y la eólica.
  • Elevar sueldo mínimo.
Natixis
  • Disminución del impuesto de sociedades y de los hogares (beneficiando demanda privada).
  • Política fiscal productiva que estimule el crecimiento económico en los EE.UU.
  • Mayor inversión en infraestructura (beneficia inversión privada).
  • Política fiscal productiva que estimule el crecimiento económico en los EE.UU.
Lazard
  •  Sí gana Trump y el senado es demócrata debería ser mucho mas pragmático.
  • Después, un escenario de rebote de los mercados debería de nuevo verificarse.
  • Hillary vería limitada su capacidad para llevar a cabo políticas inspiradas por el ala izquierda de los demócratas.
  • En caso de victoria de Hillary Clinton, los mercados deberían rápidamente volver a centrarse en los fundamentales que son positivos para los activos de riesgo.

Aberdeen

  • La composición de la Cámara de los Representantes será la calve.
  • La volatilidad no va a desaparecer.

 

Edmond de Rothschild: ¿Cómo se comportarían los bonos?

Se han abierto varios escenarios con implicaciones muy diferentes.  En el caso de una victoria de Clinton, la mayoría de los inversores espera ver un Congreso dividido, en el que los demócratas controlarán el Senado y los republicanos la Cámara de representantes.  En consecuencia,  podría no tener vía libre completa, sobre todo en las cuestiones relativas con el gasto fiscal, sanitario y presupuestario. Si esto sucediera, el principal acontecimiento político de la temporada tendría un impacto muy limitado dado que no supondría ningún cambio fundamental  en la política en comparación con la administración Obama.

Probablemente los mercados aplaudirían este escenario, dado que sería positivo para los compromisos.  A corto plazo, provocaría un aumento de la rentabilidad de los bonos del tesoro y una apreciación del dólar.  Y a medio,  un aumento en el gasto gubernamental podría apuntalar el crecimiento americano y la inflación. Un “victoria demócrata aplastante”, (un escenario en que el partido tomase el control de ambas cámaras), constituiría una sorpresa y sin duda no convencería a los inversores.  Significaría que el Congreso da libertad a Clinton para poner en práctica determinadas reformas estructurales y para introducir una serie de medidas que afectarían a ciertos sectores.

Por su parte, la elección de Trump facilitaría la puesta en marcha de sus propuestas si el Congreso permaneciese bajo control republicano. Este escenario podría disparar la volatilidad en el mercado dado que el programa económico de Trump está impregnado de proteccionismo. Y además tener a Trump de inquilino de la Casa Blanca podría hacer que los rendimientos de bonos soberanos cayeran de forma significativa a corto plazo. Al mismo tiempo, las perspectivas para los mercados emergentes y para los ingresos también se verían comprometidas.

GANADORES Y PERDEDORES

La evolución del mercado dependerá de la capacidad del ganador para implementar su programa. Una victoria de Clinton, con un Congreso dividido, debería limitar la volatilidad del mercado. Como resultado, el sector financiero podría dejar a un lado cualquier incremento en las cargas regulatorias. La presión también podría desaparecer de las compañías del sector sanitario que podrían comportarse bien habida cuenta de que el sector disfruta de positivas perspectivas de beneficios.

Si no se produjese una victoria aplastante por parte de los demócratas, algunas propuestas destacadas de Clinton en materia sanitaria, como por ejemplo limitar el incremento de los precios de los medicamentos o hacer que sea obligatoria la transparencia en los costes de desarrollo, se verían diluidas. Por otro lado, a raíz de un aumento generalizado de los salarios, también podríamos esperar que se produzca una erosión de los márgenes en el sector de la restauración y en el de tecnologías de la información.

Sin embargo, si Trump resultase elegido, sectores con una exposición más fuerte al mercado domésticos americano, tales como defensa o infraestructuras, se verían casi sin duda beneficiados. Una victoria de Trump también generaría una apreciación de los títulos energéticos dado que es proclive a flexibilizar las regulaciones en contra del calentamiento global. 

También existen diferencias notables entre las agendas de política monetaria de cada uno de los candidatos. Clinton respalda a Janet Yellen, mientras que por su parte Trump ha criticado el enfoque y los métodos de la presidenta de la Fed. Si gana, podría abogar por un reemplazo de Yellen en 2018. Pero antes de que esto ocurriese, y una vez que la fiebre electoral y las tensiones a corto plazo hayan desaparecido, Yellen podría jugar sus  propias cartas.

Vontobel: Donald Trump es un republicano heterodoxo

El pasado 24 de junio en Europa ocurrió lo impensable tras la votación de Reino Unidoa favor del “Brexit”. Por lo que cabe preguntarse si ¿podría la población estadounidense optar por el “Trump-it” el 8 de noviembre? A pesar de la caída en las últimas encuestas del candidato anti-establishment, esta posibilidad no puede descartarse.

La diplomacia no es una de las fortalezas de Donald Trump. Sin embargo, lo más importante son los anuncios de Trump en materia de política económica. Los planes expuestos durante su campaña acarrean riesgos mucho más elevados para los mercados financieros. Hasta ahora, el mercado de renta variable estadounidense ha permanecido bastante tranquilo, a pesar de que el resultado de las elecciones podría afectar a los beneficios y a los resultados de las compañías.

Por regla, el Partido Republicano apoya la rebaja de impuestos. Esta propuesta se materializa en la idea de que todo el mundo debe tener los mismos impuestos (“impuestos lineales”) y en recortes en los beneficios sociales. Por el contrario, los demócratas quieren aumentar el gasto en programas de bienestar y están dispuestos a aceptar a cambio unos impuestos más elevados.

Por lo tanto, Donald Trump es un republicano heterodoxo. Considera que las rentas más elevadas deberían soportar una mayor carga fiscal que la que en cierta medida soportan hoy en día. Al mismo tiempo, se debería aliviar la carga fiscal sobre la clase media, mientras que los ciudadanos con unos ingresos anuales inferiores a 25.000 dólares no deberían pagar ningún impuesto.

Sin embargo, a Trump también le gustaría abolir completamente los impuestos sobre bienes inmuebles, lo que evidentemente solo beneficiaría a los propietarios. Y aunque a Trump también le gustaría revertir algunas de las reformas sanitarias implementadas a través del “Obamacare”, rechaza hacer recortes en las prestaciones sociales, la asistencia médica para personas con discapacidad y ancianos (“Medicare”) y la asistencia sanitaria gratuita para personas con escasos ingresos (“Medicaid”).También tiene pensado rebajar el impuesto de sociedades desde el 35% actual hasta el 15%, mientras que al mismo tiempo aboga por terminar con el aplazamiento en la tributación de los ingresos en el extranjero.

Resulta interesante el gran apoyo republicano que ha recibido Trump cuando ha abogado por mantener el gasto en prestaciones sociales y subir los impuestos a las rentas más altas. La razón se encuentra en la redistribución de los ingresos durante las últimas décadas. El coeficiente Gini –que mide la desigualdad de rentas- se ha ampliado significativamente durante ese tiempo.

Este coeficiente muestra un aumento constante de la brecha de ingresos desde 1970, independientemente de si el país contaba con un presidente demócrata o republicano. Esto podría explicar por qué los obreros que tradicionalmente han votado al Partido Demócrata ahora se sienten atraídos por Donald Trump.

Hillary Clinton, sin embargo, apela a una subida de impuestos para las rentas altas y una reducción para las más bajas. También quiere subir el impuesto sobre bienes inmuebles hasta niveles de 2009. Pretende destinar estos ingresos a financiar más gasto en educación, infraestructura y sanidad. En cambio, no realizaría cambios en el impuesto de sociedades.

A pesar de que los dos candidatos quieren equilibrar el presupuesto nacional, sus programas fiscales y de gasto aumentarían el déficit aún más, especialmente en el caso de Donald Trump. No obstante, incluso aunque parece evidente que ambos programas llevarían a un aumento del déficit presupuestario, no está claro con cuál de los dos sería mayor. 

Hay tres razones por las que es probable que el programa de Donald Trump, que es extremadamente hostil con el libre comercio y la inmigración, provoque un aumento de la inflación:

  1. Los aranceles a la importación llevan a precios más elevados para los artículos importados. 
  2. Menos libre comercio implica menos competencia y, por tanto, una productividad inferior
  3. Menos inmigración reduce la fuerza laboral, lo que genera incrementos salariales. 

Al mismo tiempo, el programa de Trump se traducirá en un crecimiento económico más débil. La ingenua presunción mercantilista de que los aranceles y las barreras al comercio reducen el déficit presupuestario, devuelven a Estados Unidos los puestos de trabajo perdidos y alientan el crecimiento económico, sencillamente no funciona a largo plazo. 

Los socios comerciales de Estados Unidos responderán al aumento de las barreras al comercio con contramedidas que resultarán perjudiciales para las exportaciones de Estados Unidos. Además, un menor aumento de la productividad no solo provoca más inflación, sino que también conlleva un crecimiento económico más débil a largo plazo. Según el Instituto Peterson de Política Económica, la puesta en práctica del programa de Trump podría provocar una recesión económica en Estados Unidos. Aunque el programa de Hillary Clinton también es hostil con el libre comercio, sus medidas no son tan extremas.

Doctor Ralf Wiedenmann

Bank Degroof Petercam: Posible subida de tipos en diciembre

Nuestra postura desde hace tiempo es que Hillary Clinton se convertirá en el próximo presidente de Estados Unidos. Pero probablemente conseguirá menos del 50% del voto popular, así que por primera vez habrá más gente a quien no le guste que a quien le guste.

Según nuestras previsiones, la Cámara de Representantes seguirá en manos republicanas mientras parece que los demócratas se disponen a recuperar el control del Senado. La gran pregunta es cómo funcionará la cooperación entre demócratas y republicanos en el Congreso. Esto es crítico porque determinará lo que efectivamente se puede llevar a cabo del ambicioso programa de gastos de Clinton.

Un cambio hacia una mayor política fiscal podría resultar en una aceleración significativa de la actividad económica, impulsando el dólar y los tipos de interés. Probablemente veremos una segunda subida de tipos en diciembre pero los movimientos posteriores de la Fed dependerán en gran medida de lo que haga el dólar.

Hans Bevers, economista jefe de Bank Degroof Petercam

Ethenea Independent Investors: No esperan una mayor volatilidad

En general, no esperamos una mayor volatilidad en los mercados financieros debido a las elecciones de Estados Unidos. La victoria de Clinton daría lugar a una mayor continuidad y muy probablemente se mantendría la política actual. Pero en esta etapa, una victoria del que se esperaba que fuera el perdedor Trump ya no sorprendería a ningún observador político.

En cuanto a los sectores específicos, algunos pueden beneficiarse de los vientos a favor, mientras que otros pueden experimentar vientos en contra, ya que los programas electorales están haciendo hincapié en cuestiones clave de sus respectivas políticas. Por ejemplo, el programa de Clinton incluye limitaciones estrictas sobre los costes de determinados medicamentos, mientras que el de Trump "¡Hacer grande a Estados Unidos de nuevo!" implicaría un aumento significativo en el gasto militar. Gran parte de los efectos derivados de esos programas en los mercados financieros está, sin embargo, ya descontado y las fluctuaciones se producen con los cambios en las encuestas. Se puede asumir también, que si Trump gana habrá un nuevo presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos.

Yves Longchamp, Head of Research de ETHENEA Independent Investors S.A.

SYZ Asset Management: Comportamiento del S&P500 en años electorales

La solidez de la economía suele apuntar a una victoria del partido en el poderGanadores elecciones EEUU

Durante periodos de fortaleza económica, la historia demuestra que el partido en el poder revalida el cargo. Probablemente esto puede atribuirse al hecho de que los votantes tienden a priorizar la situación vigente. Dicho de otro modo, los votantes siguen la filosofía de "más vale malo conocido que bueno por conocer". 

Desde 1900, los cinco años en que la economía estadounidense ha estado sumida en recesión en el momento de celebrar unas elecciones, el partido en el poder ha perdido (Tabla 1). En concreto, en 1968, Estados Unidos no estaba en recesión en el día de las elecciones pero entró en recesión el mes siguiente a los comicios. Si nos guiamos por los datos históricos, y ante los escasos riesgos de recesión presentes actualmente, algunos podrían pensar que ganará el partido demócrata.

Si analizamos los datos históricos, podemos determinar por lo general quién ganará las elecciones en función de los resultados del índice S&P 500 en los meses previos a una cita con las urnas. Si los tres últimos meses previos a las elecciones son positivos, el partido en el poder suele salir vencedor. 

Este año, sin embargo, los resultados están menos claros. A 30 de septiembre de 2016, el índice S&P 500 mostraba indicios de una victoria del partido en el poder, con una rentabilidad del 7,8% en tasa anual. Sin embargo, si lo analizamos más detenidamente, los meses de julio y agosto ni tan siquiera se acercaron a septiembre en términos de rentabilidad, con un 0,14% y un 0,02%, respectivamente. En los días que restan hasta las elecciones, los movimientos en cualquier dirección en el S&P 500 podrían indicar la victoria de qué candidato descuenta el mercado.

Rentabilidad S&P500 años electorales

Demócratas o Republicanos: ¿Tiene el mercado favoritos?

En un año electoral, los inversores suelen preguntarse cómo afectará el resultado de las elecciones a sus posiciones. Si analizamos anteriores elecciones, los datos históricos reflejan que los mercados suelen inclinarse, al menos en un primer momento, por una victoria del partido en el poder. Podríamos asumir que esto se debe a la certidumbre en el plano político que trae consigo la continuidad de un gobierno. 

En caso de que el partido demócrata ganara este año, lo más probable es que el mercado se mantenga plano o se revalorice ligeramente, ya que los inversores suelen inclinarse por la situación vigente. Por el contrario, si Donald Trump sale elegido, cabría esperar un incremento de la volatilidad en el mercado en las semanas siguientes a los comicios a causa de la mayor incertidumbre entre los inversores. Existe la posibilidad, cada vez más palpable en este intenso año electoral, de que en caso de ganar el partido en el poder, las plazas bursátiles arrojen una evolución anémica. Muy probablemente esto responderá a que los inversores expresarán su disconformidad con las políticas actuales y un resultado electoral que no cambie las cosas suele derivar en un descenso de la rentabilidad.

Rentabilidad de la renta variable estadounidense durante los ciclos presidencialesRentabilidad S&P500 Elecciones EEUU

La pregunta de qué partido es más favorable para el mercado bursátil no tiene una respuesta clara. En general, el S&P 500 ha registrado mejor comportamiento durante los mandatos demócratas. Sin embargo, los inversores deberían tener en cuenta la volatilidad del mercado bursátil en el ciclo presidencial a la hora de evaluar qué partido goza del favor del mercado.

La tabla que figura a continuación refleja que los años del ciclo electoral tienden a variar en lo referente a la evolución del mercado bursátil (basado en las rentabilidades del índice S&P 500 desde 1950). Los datos muestran que la volatilidad tiende a desarrollarse en el año siguiente a unas elecciones, ya que el mercado comienza a digerir el cambio, para luego aumentar gradualmente hasta su máximo en el segundo año del ciclo. Según la teoría del ciclo de las elecciones presidenciales, formulada por Yale Hirsch, los mercados suelen registrar sus fases más anémicas durante el año siguiente a las elecciones estadounidenses, y sus fases más robustas en el tercer año de mandato.

¿Cómo afectará la elección de cada cantidato a la renta variable estadounidense?

Asistencia sanitaria

  • Clinton: La continuidad de la Ley de asistencia sanitaria asequible (Affordable Care Act, ACA) será muy favorable para los proveedores de servicios y dispositivos médicos. Por el contrario, las farmacéuticas probablemente se verán perjudicadas, ya que Clinton ha propuesto una mayor regulación de los precios de los medicamentos. 
  • Trump: Muy probablemente derogará la ACA, lo que perjudicaría a hospitales y proveedores de servicio beneficiados por la misma.

Infraestructuras

Ambos candidatos han sido claros a la hora de dar prioridad a mejorar las infraestructuras en EE.UU. Esto implicaría un aumento de la actividad en la construcción pública, lo que beneficiará a las empresas con sólidas trayectorias en este ámbito.

Normativa medioambiental

  • Clinton: Firme defensora de este campo. Cree en las ventajas de las fuentes de energía renovable y, por ende, debería favorecer al sector de la energía limpia, incluida la energía solar y la eólica. Los títulos de energías alternativas deberían reaccionar positivamente, mientras que las compañías de combustibles fósiles probablemente se enfrentarán a dificultades. 
  • Trump: Se opone a una mayor regulación medioambiental. Esto debería ser positivo para el sector energético, sobre todo para los fabricantes y las refinerías, incluidas aquellas empresas vinculadas a la producción de esquisto y la industria del carbón.

Salario mínimo

Ambos partidos han expresado la necesidad de elevar el salario mínimo actual por hora (USD 7,25) al menos a USD 10,00 y Clinton incluso ha sugerido un nivel superior, con un objetivo que ronda los USD 12,00. Independientemente de quién gane, las empresas afectadas serán aquellas con una mano de obra más barata, como los restaurantes, los hoteles y las tiendas.

Natixis: Clinton animaría la inversión privada y Trump la demanda privada

Qué impacto tendría la elección de un candidato u otro?

  • Clinton: aumento de la inversión en infraestructura que debería animar la inversión privada.
  • Trump: disminución del impuesto de sociedades y de los hogares, con el fin de reimpulsar la demanda privada. Impulsar la independencia de EEUU, poniendo en marcha un programa comercial proteccionista.

=> Cabe recordar que debido a la separación de poderes en los EEUU, cualquier reforma deberá pasar por la aprobación del congreso. Teniendo en cuenta que la Cámara de Representantes es de mayoría republicana y que el Senado es de mayoría Demócrata, cualquier intento de reforma estará limitada para ambos candidatos.
 
Históricamente, ¿que implicación ha tenido el resultado en los mercados financieros de EEUU?
 
Si miramos los últimos 180 años, se puede ver que las elecciones presidenciales no han tenido un gran impacto en los mercados financieros. Quitando la ola de volatilidad que puede crear la sorpresa de la elección de un candidato, en el largo plazo la decisión ha sido irrelevante para la rentabilidad de los mercados financieros. La historia también muestra que la volatilidad media en el mercado de hoy en día es aproximadamente la misma que fue a principios de 1800, mediados de 1800, finales de 1800, principios de 1900, mediados de 1900, la posguerra ... y así sucesivamente.
 
Ya se trate de Clinton o Trump, es probable que se consiga algo de política fiscal productiva que estimule el crecimiento económico en los EE.UU. No se necesita mucho para ser productivo - se puede reducir un impuesto de sociedades, añadir un poco de gasto en infraestructura...

Lazard: Mercados a la expectativa en vísperas de las elecciones americanas

Hace dos semanas, una victoria de Hillary Clinton en las elecciones presidenciales americanas parecía asumida. Las actuaciones de Donald Trump en sus debates y la difusión de grabaciones poco alentadoras habían tenido un efecto devastador en su candidatura, pero el anuncio del FBI de la reapertura de la investigación sobre los e-mails de Hillary Clinton, ha tenido por efecto un barajeo de cartas. En unos días, la probabilidad de la elección de Donald Trump ha progresado de 15 a 35%, según algunas estimaciones. Si la aritmética pre-electoral favorece a Hillary Clinton, el momentum parece haber pasado del lado de Donald Trump. Desde entonces, el FBI ha confirmado el domingo pasado su opinión del mes de julio, la ausencia de cargos en contra de Hillary Clinton. ¿Pero qué impactos y consecuencias debemos esperar de estas elecciones en los mercados?

Sondeo Elecciones americanas

IMPACTO CONCRETO

En primer lugar, las decisiones políticas tienen consecuencias concretas sobre la actividad de las empresas, como el cambio en la normativa, la puesta en marcha de planes de recuperación, el aumento o reducción de aranceles aduaneros, etc. Estas consecuencias tardan en difundirse en la economía y en tener un impacto en el resultado de las empresas. Por otra parte, la desviación entre el discurso de campaña y la realidad del ejercicio del poder puede ser considerable. La política descansa en procedimientos donde la negociación es necesaria: hay que guardar en mente el número elevado de contra poderes que influye en la función presidencial en Estados Unidos, el presidente debe negociar con su Congreso en cada momento. Aunque éste debería seguir dominado por los republicanos, no podemos descartar que el Senado vuelva a tener una mayorías demócrata, lo que supondría seguir con un proceso de toma de decisiones complicado para Washington. En este caso, de ser elegido Donald Trump, debería ser mucho más pragmático que lo que apuntan sus discursos. De la misma forma, de ser elegida Hillary Clinton, su capacidad para llevar a cabo políticas inspiradas por el ala izquierda de los demócratas se vería limitada. En cualquier caso, el horizonte temporal y la incertidumbre que conllevan estas lejanas consecuencias, hacen que, difícilmente, los inversores puedan integrarlas a corto plazo.

IMPACTO “PSICOLÓGICO”

En segundo lugar, estos acontecimientos tienen un impacto “psicológico”, impacto sin lugar a dudas preponderante en los mercados. Si la confianza se desploma, las perspectivas económicas y las condiciones financieras pueden ser impactadas. Este canal de transmisión a la actividad económica puede ser mucho más rápido, aunque como en el caso del Brexit, no es automático y es de difícil predicción. Como pudimos vivirlo a principios de verano, cuando los mercados se enfrentan a este tipo de situaciones, reacción primero de forma epidérmica, si el resultado es desfavorable, antes de volver a su normalidad.

UN CONTEXTO POLÍTICO INCIERTO

Esta campaña electoral es el reflejo de una situación política complicada en Estados Unidos, compartida en numerosos países del mundo. Una gran parte de la clase media de los países occidentales se siente abandonada y expresa sus inquietudes en las urnas, pero también podemos comprobar que los partidos que representan esta ira, tienen dificultades en hacerse con el poder (por ejemplo, Podemos en España), o una vez elegidos tienen que moderarse (como Syriza en Grecia). Puede que se repita esta situación si gana Donald Trump.

CONCLUSIÓN

El escenario más probable sigue siendo una victoria de Hillary Clinton aunque los mercados han integrado el aumento de la probabilidad de una victoria de Donald Trump. Esto supone que la evaluación de los riesgos sea más equilibrada de la que conocimos con el voto británico y que las reacciones del mercado a una elección de Donald Trump, podrían ser menos violentas de las que conocimos el 24 de junio. Después, un escenario de rebote de los mercados debería de nuevo verificarse. En caso de victoria de Hillary Clinton, los mercados deberían rápidamente volver a centrarse en los fundamentales que son positivos para los activos de riesgo con la publicación de resultados favorables, una mejora de la coyuntura y las perspectivas de la subida de tipos de interés de la Fed.

Aberdeen: La volatilidad no va a desaparecer

Los mercados financieros van a mantenerse nerviosos a medida que entramos en los últimos momentos de la campaña. Los inversores habían llegado a la conclusión de que Hillary Clinton ganaría antes de que el FBI anunciase la semana pasada que estaba buscando nuevos correos electrónicos. Con este tema fuera del camino, los mercados financieros probablemente doblarán su apuesta por la victoria de Hillary.

Sin embargo, nadie debería llegar a la conclusión de que esta campaña ha terminado o que Hillary va a ganar. Los mercados financieros están posicionados a favor de Clinton en gran medida influidos por las encuestas, pero ya vimos con el referéndum del Brexit en Reino Unido lo equivocadas que pueden estar. El recuerdo del referéndum debería estar ampliamente presente en la mente de los inversores porque muchas de las encuestas entonces estaban equivocadas.

No obstante, deberíamos ver que los mercados financieros comienzan a prestar atención a las elecciones hoy y mañana. La composición de la Cámara de los Representantes será la calve para que cualquiera de los candidatos realmente pueda hacer algo. Hemos visto cómo en la última legislatura se han obstaculizado las políticas de Obama. Cualquier candidato podría enfrentarse a la misma lucha. 

Sin embargo, la volatilidad no va a desaparecer. Una vez que hayan pasado las elecciones estadounidenses, los inversores comenzarán a preocuparse por la reunión de la OPEP a finales de mes, por el referéndum constitucional en Italia a principios de diciembre y por la reunión de la Fed del próximo mes. Por no mencionar qué hacer mientras nos acercamos rápidamente al final del QE y de cualquier tipo de herramienta política útil.

  1. en respuesta a confused.com
    #6
    Anelia Vasileva

    bieeeeeen :D

  2. en respuesta a Anelia Vasileva
    #5
    confused.com

    Venga, vale, me apunto, que ya he hecho la compra, cocinado las tortillas y ahora ya a la venta esperando clientes...

    Salu2

  3. en respuesta a confused.com
    #4
    Anelia Vasileva

    uyyy que buena idea! Eso haremos, de aquí unos meses vemos cómo han evolucionado los sectores nombrados :)

    Por el momento, conéctate al webinar y debatimos hehehhe https://www.rankia.com/cursos/748-especial-resultado-elecciones-eeuu-2016

  4. en respuesta a Anelia Vasileva
    #3
    confused.com

    Bueno, salia cara B, y por lo tanto tendremos que poner a prueba a estas gestoras y volver a esta entrada... digamos... Febrero del 2017???, y ver de qué pie cojea cada una, manque ya sabemos que si das pagos a todo algo acertaras- que es lo que suelen hacer y volver con que acertamos en las elecciones, bla, bla, bla

    Salu2

  5. en respuesta a confused.com
    #2
    Anelia Vasileva

    Yo creo que ahora está mucho más ajustado que cuando el Brexit... Con lo que estoy muy de acuerdo es el último párrafo de Aberdeen, cuando pasen las elecciones habrá otro tema del que hablar que pueda afectar a los mercados..
    Saludos! :)

  6. #1
    confused.com

    Gran resumen,que da lugar a explorar posibilidades o ir encontra del consenso general.

    Salu2

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