Rankia Perú Rankia Argentina Rankia Argentina Rankia Chile Rankia Chile Rankia Colombia Rankia Colombia Rankia España Rankia España Rankia México Rankia México Rankia Portugal Rankia Portugal Rankia USA Rankia USA
Acceder
Carta Carmignac Gestión abril 2013: Hacer de la necesidad una virtud

Carta Carmignac Gestión abril 2013: Hacer de la necesidad una virtud

 

Carmignac
 
La necesidad de reestructurar el sector bancario chipriota se convirtió en una cuestión inexorable tras el derrumbamiento de la deuda pública griega, a la que esta industria está íntimamente ligada. Dicha necesidad supuso una excelente ocasión para que la Unión Europea estableciera un límite a la aceptación del riesgo moral. El castigo es severo, pero ¿acaso no está justificado que los acreedores privados del sector bancario —aunque sean los depositantes— compartan parte del sacrificio, teniendo en cuenta que estos últimos son en su mayoría no residentes, que el modelo de sistema bancario en Chipre es el de un paraíso fiscal, que el país es tan insolvente como sus bancos y que su economía representa un 0,1 % del PIB europeo? En cualquier caso, es lo que confirman los mercados: hasta el momento, el crédito interbancario no indica un fuerte aumento de la tensión en la zona del euro. El volcán del contagio permanece inactivo y la vigilancia del Banco Central Europeo ha podido realizarse de una forma excepcionalmente silenciosa. Sin embargo, la gestión de la crisis chipriota ha confirmado que el modelo de resolución de crisis de la zona del euro sigue siendo muy caótico. Algo que no resulta muy tranquilizador en un momento en el que la crisis política italiana plantea de nuevo la cuestión del apoyo incondicional del BCE. Al mismo tiempo, el empeoramiento de la ralentización económica europea aleja cada día un poco más el horizonte de desendeudamiento de los países del sur de la zona del euro (véase nuestra Carta mensual de marzo de 2013 titulada All you need is growth). Todos estos acontecimientos ocurridos durante el primer trimestre han contribuido a seguir aumentando el peso del barco europeo. Aunque hemos de reconocer que la reducción del riesgo sistémico iniciada el pasado verano ha superado con éxito su primera prueba. Esta tranquilidad justifica aún más el interés por lo que ocurre actualmente en Estados Unidos, Japón o China, a menudo, debido a la fuerza de la necesidad. 
 
La gran retención aplicada al efectivo depositado en los bancos chipriotas (aunque esté limitada a cantidades superiores a los 100.000 euros garantizados), junto con el control de capitales establecido en el país, sientan un temible precedente. Por otra parte, la perspectiva de un gobierno tecnócrata temporal en Italia vaticina la congelación de las reformas emprendidas por Mario Monti. Estos acontecimientos ensombrecen aún más el futuro de la zona del euro. No obstante, en nuestra opinión, no parece que vayan a provocar a corto plazo un gran aumento de la aversión al riesgo. Por una parte, porque tal descenso de la confianza no tendría en cuenta los ajustes realizados en los grandes países del sur de Europa (nótese, por ejemplo, que a pesar de la recesión, el déficit presupuestario italiano es inferior al 3%); y, por otra parte, porque los mercados saben que —de ser necesario—Mario Draghi no dudaría en ofrecer al sector bancario la liquidez suficiente para evitar que resurjan tensiones similares a las de la primavera de 2012. Por el contrario, la crisis chipriota refuerza nuestro escepticismo acerca de la capacidad del sector bancario europeo para acelerar la concesión de créditos al sector privado. 
 
Así, además de sus obligaciones de desapalancamiento, las restricciones de Basilea III y la débil demanda de crédito, las entidades bancarias europeas se enfrentan ahora a la amenaza de una contracción de sus depósitos, ya que sus clientes —preocupados por el precedente chipriota— podrían querer reducirlos al mínimo. ¿Cómo no darse cuenta de que las perspectivas de reactivación económica de la zona del euro para el segundo trimestre de 2013 se han visto aún más debilitadas por este nuevo escollo para el sector bancario? Del mismo modo que, paralelamente, Francia —segunda economía de la zona del euro— comienza a hundirse en la recesión, sin perspectivas convincentes de salida.
 
En el mundo emergente, la transición del poder político en China ha generado una gran inquietud entre los inversores. Sumados a lo que hace menos de un año se consideraba una ralentización económica mundial, estos temores se han traducido en una rentabilidad mediocre del mercado de renta variable chino, así como de los mercados emergentes en su conjunto. ¿Debemos preocuparnos? Para empezar, señalaremos que tanto en la India como en Brasil, la cuestionable calidad de la gestión de la política macroeconómica (intervencionismo qué es lo que nos dice). Esencialmente, que el crecimiento económico inmediato se mantendrá siempre y cuando las autoridades chinas emprendan las profundas reformas necesarias. Las dos mayores prioridades a medio plazo de cara a mejorar la «calidad» del crecimiento económico fueron confirmadas con fuerza por el nuevo equipo de gobierno y están siendo abordadas. En primer lugar, aumentar la productividad del gasto de inversión, reorientando el esfuerzo de financiación hacia el sector privado. Este objetivo se encuentra en el origen del programa de desregulación del sector financiero, a pesar de que a corto plazo resulte perjudicial para el sector bancario. 
 
En segundo lugar, apoyar el crecimiento de las rentas de los hogares y del consumo. En este aspecto, el avance de la «urbanización» de la economía será un factor clave, a través de la reforma del estatus de los hukou. Al mismo tiempo, se respeta la limitación a corto plazo de mantener un crecimiento económico que resulte suficiente, sin reavivar las presiones inflacionistas, especialmente en el sector inmobiliario. Se trata, sin duda, de un difícil equilibrio. Sin embargo, nuestras últimas visitas a China confirman nuestras previsiones de que el país registrará un crecimiento de al menos un 7 % durante los próximos años, siempre que continúen los indispensables ajustes cualitativos. Naturalmente, la continuación de la recuperación de Estados Unidos supondría una fuente suplementaria de impulso económico para China en un futuro inmediato.
 
En Estados Unidos, tal y como preveíamos en nuestra Carta de enero (¿Qué harán los políticos con la economía?), la recuperación del ciclo de inversión continuó durante el primer trimestre, aupada por la sólida confianza de los consumidores, a pesar del aumento de la presión fiscal a principios de año. La resistencia del consumo de los hogares —impulsado por la recuperación del sector inmobiliario—, la estabilización del ritmo de crecimiento de la demanda emergente (las ventas minoristas en China siguen creciendo a un 12 % anual) y la reactivación japonesa son factores de apoyo. Los indicadores estadísticos publicados a finales de marzo apuntan a una actividad más débil. Por lo tanto, durante el segundo trimestre será necesario vigilar que el ritmo de la recuperación estadounidense no se debilite, a pesar del impacto negativo de la recesión europea.
 
Obviamente, aún es demasiado pronto para juzgar la efectividad del programa económico y monetario anunciado por el primer ministro japonés Shinzo Abe y el gobernador del Banco de Japón Haruhiko Kuroda.Nuestras inversiones en esta temática —que iniciamos a finales de 2012 en el mercado de renta variable japonés y que fueron totalmente cubiertas frente a la caída del yen— ya han dado sus frutos. En nuestra opinión, la radicalidad de las políticas anunciadas resulta creíble, ya que el nivel de la deuda pública japonesa —inviable a largo plazo en ausencia de crecimiento e inflación— la ha hecho necesaria. Así, prevemos que las autoridades de Tokio sigan con determinación las medidas anunciadas.
 
Por lo tanto, el panorama económico mundial muestra grandes contrastes en este comienzo de 2013. Ahora bien, uno de los grandes logros de la reducción del riesgo sistémico desde el pasado verano es la disminución de la correlación entre las distintas clases de activos. La idiosincrasia de la evolución económica de cada región puede ahora ser debidamente reflejada por los mercados. Mientras que en 2012 el nivel de correlación entre los mercados desarrollados y los emergentes se situaba aún en un 73 %, actualmente es de sólo un 27 %. Entre los propios mercados desarrollados, el nivel de correlación ha pasado del 47 % al 28 %. Entre los mercados emergentes, ha pasado del 41 % al 19 %... Esta evolución es decisiva, pues, si bien no exime de una gestión táctica de los Fondos —ni de un seguimiento continuo de los sobresaltos en la situación europea—, justifica más que nunca la ambición de una gestión diversificada y global.
 
Didier Saint-Georges
Didier Saint-Georges
Miembro del comité de inversiones
 

Estrategia de inversión

 

Divisas

La crisis política italiana y la situación chipriota han asestado un duro golpe a un euro que prosiguió su caída frente al dólar estadounidense, llegando a su nivel más bajo desde noviembre del año pasado (1,2751). Sin embargo, esta reacción también se deriva de un contexto previo desfavorable para el euro: la previsión de un déficit de más del 3 % en el crecimiento estimado para el primer trimestre de 2013 y un diferencial de 60 puntos básicos de los tipos a largo plazo favorable a Estados Unidos, una distancia históricamente inusual.
 
Nuestra exposición al dólar ya alcanza un 70 % y un 77 % en Carmignac Patrimoine y Carmignac Investissement, respectivamente. Mantuvimos nuestra cobertura integral sobre el yen a la espera de la primera reunión del Banco de Japón a principios de abril, tras la cual se deberían anunciar medidas de ampliación del programa de compra de activos, uno de cuyos efectos será la depreciación del yen.
 
Depreciación yen
 

Renta Fija

Aunque los tipos de la deuda pública española hayan logrado resistir a las tensiones sobre la deuda pública italiana, se vieron afectados por el aumento de la desconfianza general provocado por el derrumbamiento del sector bancario chipriota. Las carteras de renta fija de Carmignac Sécurité y Carmignac Patrimoine sufrieron moderadamente por el aumento de los diferenciales de la deuda pública y la corporativa durante dicho periodo de aversión al riesgo, mientras que, paralelamente, Carmignac Capital Plus se vio favorecido por sus diferentes motores de rentabilidad en un contexto de tipos volátiles. Sin embargo, prevemos que este episodio se salde con un endurecimiento de la jerarquía de los emisores, algo que favorecerá a nuestras posiciones, centradas en los mejores emisores. Mantuvimos la sensibilidad de nuestras carteras en niveles moderados, dado que los bonos públicos estadounidenses y alemanes ya han alcanzado precios elevados. Así, a finales de marzo la sensibilidad de Carmignac Patrimoine se situó en 3,19, la de Carmignac Global Bond en 5,74 y la de Carmignac Sécurité en 2,06.
 

Renta variable

El mercado estadounidense se desmarca de los europeos con un alza del 3,6 % durante el mes, alcanzándose el nivel más alto en el índice estadounidense S&P 500 desde 2007. Los países periféricos —en los que nuestra exposición a la renta variable sigue siendo débil— se vieron penalizados por la aversión al riesgo, así como por unos decepcionantes resultados macroeconómicos. El mercado japonés de renta variable ofreció una destacable rentabilidad del 7,25 % durante el mes de marzo, reflejando la creciente confianza de los inversores en la política de reflación anunciada por el primer ministro Shinzo Abe. De esta manera, nuestros Fondos de renta variable internacional Carmignac Patrimoine y Carmignac Investissement reforzaron sus posiciones en las dos zonas cuya dinámica actual resulta más favorable: Estados Unidos y Japón.
 

Materias Primas

Aunque el mercado sigue esperando —probablemente con demasiado optimismo— una recuperación vigorosa de la demanda de materias primas, siguen existiendo grandes obstáculos: la naturaleza del crecimiento chino, un crecimiento global aún mediocre y unos elevados niveles de existencias. Frente a este difícil contexto, desde hace varios meses nuestros Fondos vienen reorientando sus posiciones hacia los recursos naturales, que ofrecen dinámicas más favorables, como la energía en EE. UU. —especialmente la no convencional—, las empresas de almacenamiento y transporte y las químicas y las refinerías, que se benefician de un componente de coste energético mucho más bajo. Así, nuestros Fondos de renta variable internacional Carmignac Patrimoine y Carmignac Investissement procedieron a la venta títulos auríferos, cuyo coste de oportunidad resultaba ya demasiado elevado. Carmignac Commodities se anota un alza del 0,23 % durante el mes.
 

Fondos de Fondos

Nuestros fondos de fondos registraron una rentabilidad positiva durante el mes. En cambio, la exposición demasiado prudente de finales de mes y la contribución negativa de las carteras europeas no les permitieron batir a sus índices de referencia. Al final del mes, la exposición a a renta variable en Carmignac Profil Réactif 100, 75 y 50 se sitúa en un 36,9 %, un 25,8 % y un 17,9 %, respectivamente. La exposición de Carmignac Investissement Latitude es del 50,5 %.
 

Rentabilidad de los fondos 

Rentabilidad Fondos Carmignac
  1. #1
    berebere

    Sí, mucho bla bla bla pero no explican la mediocridad de algunos de sus fondos emblemáticos.