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Fidelity: El "maná emergente" se ha agotado

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Ha llegado la hora de la inversión activa en los mercados emergentes

Las razones para invertir en los mercados emergentes de mayor crecimiento son tan atractivas como siempre. Sin embargo, los factores que impulsan a los mercados emergentes están cambiando y eso tendrá consecuencias para el enfoque que los inversores necesitarán adaptar en el futuro. El nuevo equilibrio de fuerzas en la economía mundial nos dejará otros ganadores y otros perdedores, ya que nuevos países pasarán a ocupar los primeros lugares y los acrónimos como "BRIC" perderán cada vez más vigencia.  
 
La magnitud del avance durante la pasada década hizo que invertir en los mercados emergentes fuera relativamente sencillo: las rentabilidades se conseguían como un maná que caía del cieloSin embargo, allí donde en el pasado funcionó un enfoque indiscriminado o pasivo, en el futuro es poco probable que vaya bien. Los mercados emergentes seguirán creciendo aún más rápido que los mercados desarrollados y deberían seguir generando rentabilidades atractivas. Sin embargo, probablemente habrá más diferenciación entre mercados, sectores y valores. La gestión activa de las inversiones en los mercados emergentes será crucial a medida que los 
fundamentales de los países y los valores vayan reafirmándose.  
 

EL MANÁ EMERGENTE SE HA AGOTADO  

La última década fue muy notable. Tanto que, de hecho, es improbable que vuelva a repetirse. El crecimiento sincronizado de las economías emergentes y sus Bolsas que presenciamos entre 2003 y 2008 no tuvo precedentes por su amplitud y diversidad. De hecho, en 2007 sólo tres países del mundo registraban un crecimiento económico negativo y no se subieron a la ola que impulsó a todos. Las Bolsas se movían por factores macroeconómicos como nunca antes lo habían hecho en su historia. Dos factores clave contribuyeron a esta inusual fase "ideal" en las economías y las Bolsas:  
  • La economía mundial, especialmente los mercados emergentes, se beneficiaron de un flujo ingente de liquidez obtenida mediante deuda, o "dinero fácil".  
  • El crecimiento de dos dígitos de China dio un fuerte impulso a los mercados emergentes, lo que espoleó la demanda de materias primas y pintó un panorama atractivos para los inversores.  
Sin un suministro continuo de "dinero fácil", el crecimiento de los merados emergentes debería caer hasta las medias históricas. También cabría esperar más volatilidad en los ciclos empresariales. La previsión general es que el crecimiento chino caiga hasta un 7-8% anual conforme la actividad se vaya reorientando hacia el consumo. Esto tendrá consecuencias para el círculo virtuoso que estimuló los precios de las materias primas y las exportaciones.  
A medida que divergen las tasas de crecimiento, los inversores deben abordar los mercados emergentes como casos individuales, no como un bloque heterogéneo. Los cambios marginales probablemente influyan en el perfil futuro de las rentabilidades de los mercados emergentes. Ser selectivos en los mercados emergentes será crucial y demandará un enfoque más activo.  
 
Desaceleracion
 
 

LA PRÓXIMA DÉCADA TIENE POCAS PROBABILIDADES DE SER UNA CONTINUACIÓN DE LA ANTERIOR  

Los inversores tienen la costumbre de extrapolar el pasado reciente hacia el futuro, pero la historia demuestra que las economías y los mercados no se mueven en línea recta. La próxima década tiene muy pocas probabilidades de ser una simple continuación de lo que funcionó en la anterior. Las implicaciones del nuevo rumbo económico de China crearán ganadores y perdedores en los mercados emergentes. Además, los acontecimientos políticos y tecnológicos imprevistos van a influir en las tendencias económicas mundiales. A comienzos de 1990, los expertos en previsiones habrían dedicado poca atención al efecto de Internet en China.  
 
A lo largo de la historia, el testigo del liderazgo emergente se lo han ido pasando varios países. Algunos crecieron rápidamente y fueron prometedores antes de quedar excluidos del índice MSCI Emerging Markets debido a unos regímenes políticos que decidieron aplicar controles a los flujos de capitales (p. ej. Argentina y Venezuela). La convergencia económica no está garantizada, hay que ganársela. Por lo tanto, resulta crucial diferenciar entre los mercados que seguirán emergiendo de forma positiva y los que corren el riesgo de "sumergirse" y dejar atrás sus cotas anteriores, por ejemplo debido a unas posiciones competitivas débiles o a unas políticas excesivamente populistas.  
  

LOS ÍNDICES SON MÁS UN REFLEJO DEL ÉXITO PASADO QUE DEL POTENCIAL FUTURO  

Como muestra el gráfico 2, la composición de los mercados emergentes ha cambiado considerablemente durante la última década. El excepcional crecimiento de algunos grandes mercados se ha traducido en un grado de concentración en el índice MSCI EM mucho mayor que el que existía a comienzos de la década. En 2000, invertir en el índice significaba distribuir los activos entre un amplio abanico de países emergentes en el que Brasil, Taiwán y México representaban apenas el 10% cada uno. Los inversores que entraron en el índice en 2000 se beneficiaron del doble efecto derivado de la mayor exposición a ganadores de gran dinamismo como China y Brasil.  
 
Actualmente, invertir en el índice significa asignar porciones muy grandes de nuestros activos a China (17,4%) y Brasil (16,3%), dos de los países con mejor comportamiento durante el periodo de auge (2003-2008), pero también dos países cuyas tasas de crecimiento se han ralentizado considerablemente desde entonces
 
Así, el crecimiento económico de Brasil se ha frenado desde aproximadamente el 6% en 2007 hasta el 2,7% de 2011. El creciente peso en el índice de los "cuatro grandes" ha provocado que se reduzca la exposición a otros países emergentes como México, Malasia y Sudáfrica. Esta concentración en el índice plantea un desafío mucho más grave a los inversores pasivos que a los activos, ya que los segundos pueden aumentar o reducir la exposición a países y a sus valores en función de un análisis fundamental que tiene en cuenta factores específicos de los mercados y valores.
 
composicion indices
 

EL NUEVO RUMBO ECONÓMICO DE CHINA  

Se prevé que las tasas de crecimiento medio de China van a frenarse desde los espectaculares niveles de dos dígitos que alcanzaron a mediados de la década de 2000 hasta situarse en el 7-8% conforme la economía china vaya dejando atrás su modelo de exportación de manufacturas basado en la inversión y desarrolle un modelo basado en el consumo. Estas cifras todavía colocan a China como ejemplo destacado en lo que a crecimiento se refiere, pero la reorientación de ese crecimiento tendrá implicaciones más amplias. La desaceleración de China es bastante normal: se ha convertido en un país de renta media con un PIB per cápita que ya supera los 5.000 dólares, el mismo nivel al que economías que también fueron manufactureras como Japón, Taiwán y Corea del Sur comenzaron a frenarse y a dejar atrás sus tasas máximas de crecimiento.  
 
Un rasgo definitorio de la economía china en los últimos años ha sido su tasa de inversión. Como ilustra el gráfico 3 en la página anterior, la tasa de inversión de China rondó el 50% en 2011debido en parte a los programas de estímulo del gobierno después de la quiebra de Lehman.
 
Esta tasa no tiene precedentes y ninguna otra economía ha conseguido una tasa tan alta ni la ha mantenido durante tanto tiempo. Se piensa que la inversión caerá de forma natural desde esta elevada cota a medida que disminuyan las rentabilidades sobre el capital y cambie la dinámica del mercado laboral. El gobierno chino se ha comprometido a ejecutar varias reformas diseñadas para reorientar la economía y crear una "sociedad más armoniosa" elevando los salarios y el PIB per cápita. El consumo incrementará de forma constante su peso en el PIB, pero este proceso durará muchos años.  
 
Una parte importante del espectacular crecimiento de China hasta ahora se ha debido a los réditos de la demografía y la urbanización. El boom de las manufacturas chinas se basó en una generación de jóvenes emigrantes que pasaron a formar parte de la mano de obra industrial. Ahora, sin embargo, las perspectivas demográficas parecen menos favorables. El impacto de la política de un único hijo de China significa que su población está envejeciendo relativamente rápido, con lo que su tasa de dependencia va a comenzar a subir previsiblemente a partir de 2015.
 
Con más del 50% de la población viviendo actualmente en ciudades, la economía de China pasa por estar cerca del  "punto de inflexión de Lewis", en el que el excedente de mano de obra procedente de zonas rurales se agota. Esto se ha reflejado en unos salarios industriales en constante alza conforme los trabajadores han empezado a hacerse oír. Estas alzas salariales han erosionado la ventaja de costes laborales de China y han hecho menos obvia la tarea de decidir dónde ubicar una fábrica.  
 
A medida que suban los salarios en China, otras economías emergentes, en especial en Asia y África, podrían beneficiarse de la relocalización de la actividad manufacturera con grandes necesidades de mano de obra desde las zonas costeras del gigante asiático. Vietnam, Indonesia, Filipinas, Tailandia y Nigeria están bien situados para beneficiarse de la tendencia gracias a sus competitivos salarios y la mejora de sus infraestructuras. 
 
precios materias primas

 

EL SUPERCICLO DE LAS MATERIAS PRIMAS DECAERÁ  

El modelo de crecimiento impulsado por la inversión de China, junto con el suministro fluido de capitales, han tenido un efecto importante en la demanda de muchas materias primas a lo largo de la última década. De hecho, la demanda china de metales industriales, combustibles fósiles y alimentos fue el epicentro de un superciclo en las materias primas que creó una importante "chinodependencia" en muchos exportadores de materias primas. Inevitablemente, la reorientación de la economía hacia el consumo reducirá la demanda de materias primas industriales. También podría provocar que la sólida relación entre materias primas y tolerancia al riesgo (véase gráfico 4) se debilitara o rompiera.  
 
En 2011, China representaba el 50% de la demanda mundial de carbón, el 41% de la demanda mundial aluminio, el 40% de la demanda mundial de cobre, el 30% de la demanda mundial de arroz y el 11% de la demanda mundial de petróleo. Increíblemente, la contribución de China al incremento del consumo de cobre durante el periodo 2002-2011 fue superior al 100%, es decir, que los incrementos de la oferta se debieron exclusivamente a la demanda china. Ahora se espera que la demanda china de metales industriales aminore conforme la inversión y la construcción de infraestructuras vayan descendiendo desde máximos. Probablemente lo anterior tenga consecuencias para los metales y la minería en todo el mundo, así como para las economías de naciones emergentes como Chile que están marcadamente orientadas hacia las exportaciones de metales.  
 
Otros mercados emergentes seguirán registrando una buena evolución, ya sea por el nuevo rumbo económico que está imprimiendo China o a pesar de él. La India está relativamente más aislada del comercial mundial y, como importador de materias primas, podría ser un beneficiario claro si los precios de las materias primas descienden. La economía tiene más margen para crecer desde un nivel más bajo que muchos de sus homólogos emergentes, siempre que se materialicen las reformas anunciadas.  
 
En el África subsahariana, muchas economías se están beneficiando de potentes catalizadores de crecimiento estructural en forma de auge de la urbanización y el consumo, así como unas mayores tasas de penetración de la telefonía móvil, lo que está teniendo un impacto positivo en la productividad. En Latinoamérica, México podría volver de nuevo al primer plano: la competitividad de sus salarios, sus infraestructuras y sus estrechos vínculos con EE.UU. son elementos que juegan a su favor.  
 
En general, los productores de materias primas industriales son los más vulnerables a una caída de la demanda procedente de China, si bien los efectos duraderos del nuevo rumbo económico del gigante asiático en cada economía resultan más difíciles de predecir. Por ejemplo, Brasil (y Vale, uno de los pesos pesados de su índice) se verá perjudicado en sus exportaciones de mineral de hierro (véase gráfico 5 en la página anterior). Sin embargo, como exportador clave de alimentos como el azúcar y la soja, otras áreas de la economía brasileña podrían beneficiarse de un mayor consumo chino. Por ese motivo, el análisis necesario para identificar a los ganadores y perdedores debe llegar hasta las propias empresas cotizadas.
 

MERCADOS EMERGENTES: ALGO MÁS QUE CRECIMIENTO MÁS RÁPIDO  

Para invertir con éxito en los mercados emergentes se necesita algo más que crecimiento económico. A medio-largo plazo, parece que existe una relación entre el crecimiento económico y la evolución bursátil. Esto es lo que convierte a los mercados emergentes en una inversión atractiva a largo plazo, ya que la capitalización de sus Bolsas irá aumentando para reflejar su creciente peso económico.  
 
Sin embargo, el vínculo entre el crecimiento económico y la evolución bursátil no es directo. Las tasas de crecimiento más elevadas no se traducen automáticamente en las mejores rentabilidades bursátiles, especialmente en el corto plazo. Una serie de factores como los fundamentales de las empresas, las valoraciones bursátiles, las condiciones del entorno macroeconómico, los marcos reglamentarios, el gobierno corporativo y las expectativas de los inversores también desempeñan un papel destacado.  
 
Esta relación más compleja demanda un enfoque diversificado de selección de valores en los mercados emergentes que se centre en una serie de factores de análisis ascendente más que en una simple constatación de las tasas de crecimiento económico. 
 

LA IMPORTANCIA DEL BUEN GOBIERNO CORPORATIVO 

A medida que se van debilitando los factores macroeconómicos que impulsaron a las economías emergentes durante la última década, están comenzando a reafirmarse los factores fundamentales. Aspectos como la disciplina financiera, la política de dividendo, la capacidad de gestión estratégica y el gobierno corporativo están siendo cada vez más importantes para los inversores en los mercados emergentes en el mundo que ha dejado tras de sí la crisis crediticia.  
 
De hecho, como se aprecia en el gráfico 6, el factor dominante de las rentabilidades es la selección de valores, aunque la contribución total de la selección de países a las rentabilidades bursátiles es mayor en los mercados emergentes que en los desarrollados. De ahí la conveniencia de apostar por gestores que utilicen un enfoque ascendente basado en el análisis.  
Los gestores activos que apliquen este tipo de enfoque generalmente buscarán invertir en negocios que consigan rentabilidades superiores y sostenibles sobre sus activos y que trasladen estas rentabilidades a sus accionistas minoritarios a través de la revalorización del capital o los pagos de dividendos. Esto garantiza que las empresas en las que se invierte son lo suficientemente rentables de forma inherente para financiar su desarrollo sin poner a los inversores en riesgo de quiebra o dilución. 
 
fidelity
 
El gráfico 7 (arriba) muestra el elevado porcentaje de participaciones estratégicas en manos de gobiernos, propietarios de empresas y otras entidades en los mercados emergentes. Las empresas con participaciones estratégicas a menudo plantean más riesgos para los accionistas 
minoritarios. Por eso la inversión en las empresas de los mercados emergentes se ve favorecida por un enfoque activo basado en el análisis que preste mucha atención a las cuestiones relacionadas con el gobierno corporativo.  
 
Las empresas estratégicamente importantes a menudo suelen conllevar más riesgos políticos. La decisión del gobierno argentino por la que tomó el control de YPF, filial de Repsol, pone de relieve el conflicto de intereses a que se enfrentan estas empresas. YPF estaba en una situación de desventaja impuesta por el gobierno debido a las restricciones sobre los precios de los carburantes y eso provocaba que no generara beneficios de forma óptima. A pesar de ello, fue objeto de acusaciones de falta de inversión por parte del gobierno, que posteriormente nacionalizó la empresa. Similares restricciones gubernamentales a los precios y unos elevados impuestos sobre los beneficios de la energía también pesan sobre los gigantes energéticos de Brasil y Rusia, Petrobras y Gazprom.
 
Una forma prudente en la que los inversores pueden acceder a oportunidades de crecimiento bien gestionadas en los mercados emergentes es invirtiendo en las filiales emergentes de las multinacionales occidentales. Como muestra la tabla 1, este enfoque ha conseguido mejores resultados. Estas filiales disfrutan de una exposición plena a un crecimiento del consumo más rápido, pero también se benefician de las consolidadas estrategias de gobierno corporativo, de negocio y de marketing de sus matrices. Guinness Nigeria es un buen ejemplo de ello. Propiedad del Grupo Diageo, tiene una marca fuerte, buen gobierno y acceso a un mercado en el que se vende más cerveza Guinness que en cualquier otro país, con la excepción del Reino Unido.
 
evolucion
 

EL VALOR DE LA GESTIÓN ACTIVA EN LOS MERCADOS EMERGENTES  

A los mercados emergentes se les considera menos eficientes que las Bolsas de los países desarrollados. Comparativamente, están insuficientemente analizados. Estos hechos, sumados a la mayor incidencia de riesgos como un gobierno corporativo deficiente, aconsejan adoptar un enfoque activo. Sin embargo, la naturaleza macroeconómica de la evolución de los mercados durante la última década ha hecho que los fondos de gestión pasiva recibieran grandes entradas de capitales. Esta mayor proporción de dinero invertido indiscriminadamente en índices ponderados por capitalización, que introducen riesgos de concentración y fortaleza relativa, en realidad otorga a los gestores activos más oportunidades para batir al mercado adoptando posturas de corte fundamental contrarias a componentes importantes de los índices.  
 
El buen comportamiento relativo de algunas áreas de un mercado bursátil puede llevar a las valoraciones hasta niveles caros, lo que siembra la semilla del peor comportamiento relativo posterior. Esto supone un gran problema para quienes invierten en índices pasivos ponderados por capitalización, que están inherentemente determinados por la fortaleza relativa. Como muestra el gráfico 8, el índice MSCI BRIC sobresalió claramente hasta mediados de 2007, momento en el que terminó cotizando con prima frente a los mercados desarrollados.
 
Sin embargo, esto resultó ser una cota máxima puntual, ya que los BRIC cayeron posteriormente conforme las valoraciones fueron regresando hacia sus medias históricas. Los inversores activos con un enfoque sistemático de valoración buscan recoger beneficios cuando las acciones sobresalen con fuerza y las valoraciones alcanzan sus niveles objetivo. Esto les permite evitar cambios de dinámica, ya que trasladan sus exposiciones a las áreas más infravaloradas del universo emergente. Esta distinción resulta esencial: los gestores activos miran hacia el futuro, mientras que los fondos de gestión pasiva invierten en índices retrospectivos que inciden en mercados y valores que ya han registrado un buen comportamiento.  
 
Otro problema de la inversión pasiva que los inversores activos pueden evitar es el hecho de que la asignación indiscriminada de dinero basada en las ponderaciones de mercado puede traducirse en que se tomen posiciones en valores únicamente por su tamaño, sin atender a las perspectivas fundamentales de dichos valores. Una inversión pasiva en varios índices de mercados emergentes trae consigo una inversión considerable en empresas como Vale. No obstante, ya hemos visto cómo podrían verse afectados los exportadores de mineral de hierro por unas malas perspectivas económicas (véase gráfico 9).  
 
problema enfoque
 

¿CÓMO DE ACTIVO ES SU GESTOR ACTIVO?  

La gestión activa en los mercados emergentes ha demostrado su capacidad para aportar valor a lo largo del tiempo, mientras que los resultados del gestor pasivo medio —lastrados por los costes de las operaciones y las comisiones del fondo— han generado rentabilidades ligeramente inferiores al índice. Los estudios sugieren que aproximadamente el 80% de las estrategias activas han batido al índice MSCI Emerging Markets durante los últimos diez años; en este sentido, el primer 25% superó al índice por más de un 3%, cubriendo así ampliamente sus comisiones.
 
Sin embargo, la pregunta es: ¿Cómo identificar a los gestores activos que superan a la media? Los estudios académicos de Martijn Cremers y Antti Petajisto de la Yale School of Management sugieren que los gestores activos no sólo baten al mercado verdaderamente (después de comisiones), sino que también suelen hacerlo de forma persistente. Lo importante es que se puede identificar a estos gestores mirando lo activos que son, cuánto cuestan y lo bien que se han comportado en el pasado. Otro estudio de InterSec Research que compensa el sesgo de supervivencia sugiere que el valor de la gestión activa también se acumula a lo largo del tiempo (y a lo largo de los ciclos del mercado).
 
Para determinar lo activo que es un gestor, podemos echar un vistazo a sus diferencias con respecto al índice de referencia. Esto se puede medir utilizando el "dinero gestionado activamente", que es la suma de todas las posiciones de sobreponderación de un gestor más la liquidez, expresada como porcentaje del patrimonio neto del fondo. Sirve para medir en qué grado difiere la composición de la cartera de un fondo del índice comparativo y, por lo tanto, mide lo activamente que se gestiona esa cartera.  
La "ratio de gastos activos" lleva este enfoque un paso más allá y mide lo activo que es un fondo en relación con sus costes. El indicador, explicado por primera vez en un informe publicado en 2007 por Ross Miller, de la State University de Nueva York, ofrece una forma útil a los inversores para comparar gestores activos e identificar a aquellos que son genuinamente activos y consiguen buenos resultados sobre esa base.
 
Los gestores de carteras experimentados que operan con un elevado porcentaje de dinero gestionado activamente, combinado con unas tasas de gastos totales razonables (que se traduce en una ratio de gastos activos baja) tienen más margen para batir al mercado después 
de comisiones.  
La ratio de gastos activos revela una información valiosa para los inversores sobre los fondos con más oportunidades de batir a su sector gracias a unos mayores niveles de gestión activa y unas menores detracciones de rentabilidad a causa de las comisiones (véase tabla 2 más adelante).  Cuanto menor sea la ratio de gastos  activos, mejor  
 

¿CÓMO DE ACTIVO ES SU GESTOR?   

 

como de activo es su gestor

 

SELECCIONAR EL TIPO ADECUADO DE GESTOR ACTIVO DE INVERSIONES EN LOS MERCADOS EMERGENTES  

Hace veinte años, las razones para invertir en los mercados emergentes eran bastante diferentes a las actuales. Los inversores se posicionabansobre todo de forma táctica cuando la economía mundial se expandía o cuando el ciclo de las materias primas era favorable. Esto significaba que el tipo de fondo de mercados emergentes que terminó dominando el sector era un estilo bastante agresivo de beta alta que permitía a los responsables de asignación de activos aprovechar plenamente sus incursiones tácticas en estos mercados.  
 
Esto traía consigo invariablemente que estos fondos registraban un comportamiento relativo acusadamente peor durante las fases bajistas debido a su estilo abiertamente sesgado al crecimiento.  
Actualmente, las cosas han cambiado considerablemente. Los inversores quieren hacer asignaciones estructurales y duraderas a los mercados emergentes. Algunos gestores dentro de la categoría de fondos emergentes siguen apurando una demanda que pertenece al pasado. Sin embargo, existe una gama más amplia de estilos de inversión que permite a los inversores beneficiarse del trabajo de gestores centrados en seleccionar negocios de calidad, más que los que muestran las tasas de crecimiento más altas.  
 
Estos gestores de inversiones suelen cosechar buenos resultados en mercados al alza cuando el mercado se fija en los fundamentales, pero lo importante es que también suelen hacerlo bien en periodos de caídas. La capacidad de preservar el capital en estos "periodos de caídas" proporciona una ventaja significativa a la hora de generar rentabilidades compuestas a lo largo de todo el ciclo.  
 

ESTRATEGIA ACTIVA: CENTRARSE EN EL CONSUMO  

Los gestores activos tienen la capacidad de concentrar su munición en aquellos valores que se benefician de impulsos estructurales potentes a largo plazo. El consumo de los países emergentes sigue siendo una oportunidad ingente y única en varias décadas. Tal vez sea la mayor tendencia de inversión de nuestro tiempo. En este sentido, a medida que China se va orientando hacia un modelo más basado en el consumo, el margen de penetración de productos en ese país es inmenso.  
Aunque la ralentización de la economía de China podría suponer que el país contribuya menos al crecimiento anual del PIB del planeta, su reorientación hacia el consumo hará que su peso en el consumo mundial siga creciendo con fuerza.  
 
Por ejemplo, a pesar de su fuerte crecimiento reciente, el uso de Internet en China sigue siendo notablemente inferior al de los países occidentales. La penetración estimada de Internet es del 39%, cifra que aún supone la mitad de las tasas de penetración en torno al 90% a las que estamos acostumbrados en países como EE.UU. y el Reino Unido.
 
Este importante margen de crecimiento actuará como potente catalizador de la demanda para actores chinos consolidados como Tencent y Baidu. Existe un margen de crecimiento similar en el mercado automovilístico, donde el volumen de vehículos en propiedad representa una pequeña parte de los niveles en que se mueven los países desarrollados (sólo 65 coches por cada 1.000 habitantes en China, frente a los 560 de EE.UU.), a pesar del fuerte crecimiento de las ventas de turismos durante la última década.  
 
En las ciudades y provincias menos desarrolladas de China, el consumo de alimentos y bebidas también sigue mostrando un fuerte crecimiento estructural que se sitúa por encima del volumen de producción en muchas áreas. Los ya elevados volúmenes de importaciones de alimentos se verán aumentados por los cambios que está experimentando la dieta de la población china debido a la mejora de la renta, que provoca un mayor consumo de carne y lácteos y genera oportunidades en sectores como la agricultura, los productores de alimentos y las cadenas de supermercados.
 

ESTRATEGIA ACTIVA: CENTRARSE EN ÁFRICA  

Los gestores activos también tienen flexibilidad para mirar hacia el futuro de las economías que, en su opinión, probablemente superen las expectativas de los inversores durante la próxima década. Muchas economías del África subsahariana poseen una gran riqueza agrícola, mineral y energética. También se benefician de una tendencia estructural de industrialización y urbanización que les da capacidad para sostener elevadas tasas de crecimiento desde unos niveles bajos. 
 
Muchos de estos países cuentan con un perfil demográfico muy favorable caracterizado por poblaciones numerosas y jóvenes que presentan bajas tasas de dependencia. Estos réditos demográficos crean una base excelente para el crecimiento de la demanda de consumo. Estos países van a beneficiarse de su mano de obra barata, que da lugar a una importante ventaja competitiva frente a las economías desarrolladas y cada vez más frente a otros mercados emergentes.  
 
Las acciones sudafricanas ofrecen a los inversores una importante puerta de entrada para acceder a todo el potencial de desarrollo de África, desde una perspectiva tanto geográfica como de gobierno corporativo. En el Doing Business Indexdel Banco Mundial, un indicador independiente que mide la facilidad para hacer negocios, Sudáfrica obtiene más puntuación que naciones desarrolladas como España o Italia.
 
Las empresas de consumo como ShopriteMr. Price y Tiger Brands han aprovechado su presencia en Sudáfrica como plataforma para ampliar su red de distribución por todo el sur del continente africano, lo que en algunos casos ha supuesto multiplicar por diez el tamaño de su base de consumidores potencial.  
También destaca el hecho de que las empresas de telecomunicaciones, como MTN y Vodacom, también han extendido sus redes a países del África subsahariana para beneficiarse de la rápida adopción de la telefonía móvil. A modo de confirmación, cabe señalar que en el año 2000, y a pesar de su enorme población, había en Nigeria algo más de medio millón de terminales; actualmente, hay más de 90 millones de clientes de telefonía móvil. Las redes móviles de África se están utilizando actualmente para ofrecer servicios financieros, lo que reduce la necesidad de desplegar una infraestructura bancaria física. El margen de penetración de los productos es inmenso.  
  

CONCLUSIÓN 

Los mercados emergentes son ahora más diversos y están más segmentados y eso obliga a los inversores a ser más selectivos que antes. Los factores que impulsaron el crecimiento sincronizado de los mercados emergentes y su breve pero equivocada consideración de "bloque homogéneo" se están disipando. Es un error creer que el proceso de reorientación económica de China será negativo para los mercados emergentes en general, ya que simplemente creará una mayor diferenciación entre los ganadores y los perdedores.  
 
El verdadero carácter heterogéneo de los mercados emergentes volverá de nuevo al primer plano y dejará desfasados términos como BRIC para los inversores que desean exposiciones dinámicas a una gama diversificada de mercados en expansión. En otras palabras, no es momento de retirar el dinero de la mesa; de hecho, las valoraciones de los mercados emergentes son atractivas desde un punto de vista histórico y comparadas con los mercados desarrollados. Es más bien hora de cambiar de táctica a la hora de invertir ese dinero.
 
Los inversores siempre tienen que tratar de mirar hacia adelante y evitar la tentación de utilizar la historia reciente como hoja de ruta para el futuro. Ahora que los índices de los mercados emergentes sufren importantes riesgos de concentración en algunas de las áreas más vulnerables a la desaceleración del crecimiento y a la reorientación económica, es crucial diferenciar entre los mercados que "emergen" y los que "se sumergen" utilizando un enfoque activo que mire al futuro.  A la vista de la importancia que está adquiriendo de nuevo ciclo empresarial y de los riesgos específicos relacionados con el gobierno corporativo y otros factores, los inversores deberían prestar una atención especial al estilo de inversión de su gestor. ¿Puede capear "periodos de caídas"? ¿Se centra en la calidad, el crecimiento bien gestionado o el crecimiento a toda costa? 
 
Los gestores con una capacidad contrastada para aprovechar las oportunidades de crecimiento en los mercados emergentes sin perder de vista importantes factores cualitativos y de análisis ascendente como el gobierno corporativo, la estructura accionarial y la estrategia de negocio deberían estar bien situados para ofrecer buenos resultados a sus inversores durante la próxima década.
 
apendice grafico
 
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