Love is in the air... vaya que ya empieza a oler a miel, a flores, a chocolates y a jabón chiquito...

Por motivo del Día de San Valentín, vengo aquí a escribirte sobre un tema bastante controversial y a la vez pareciera que también es un tabú, me refiero a; Finanzas en pareja. 

A veces, las relaciones pueden ser complicadas. Son muchos los factores que influyen en ella y sin duda las finanzas personales son uno de ellos. ¿Afecta la economía a cómo conviven las parejas? Según un estudio de la Reserva Federal de EE. UU. (FED), la forma en que administramos nuestras finanzas también determina la forma en que administramos nuestras relaciones.

Cuando dos personas deciden compartir su vida en pareja, uno de los desafíos es equilibrar las ideas que tienen sobre el dinero y el gasto. Según el estudio "Puntuaciones crediticias y relaciones comprometidas" de la FED, existe una conexión entre la "puntuación" del crédito y la duración de la relación. Es probable que la relación no sea del todo obvia, pero el estudio encontró que la solvencia estaba relacionada con la probabilidad de mantener una relación con rasgos como el compromiso y la organización.

Tener una pareja a veces es un desafío financiero y hay varias cosas a considerar:


Hablar sobre el dinero


Por supuesto que no es un tema fácil, pero es necesario analizar la estrategia que se debe seguir para poder organizar y vincular gastos y proyectos individuales. Al igual que con otros problemas de la vida en pareja, estar al tanto de las finanzas es fundamental para una relación estable.


Pensar bien antes de endeudarse


Cada situación debe analizarse objetivamente. Es común que las parejas planifiquen juntas y se endeuden juntas. Una deuda compartida implica que ambos miembros tienen la responsabilidad de pagarla, por lo que deben desarrollar un plan para cancelarla lo más rápido posible, evitando así que los intereses afecten las metas financieras comunes.


Ahorro y emergencias


Ahorrar es estimulante cuando hay un objetivo común. Necesitamos hablar sobre el plan de ahorro para lograr las metas marcadas, los pasos a seguir y los tiempos en los que se alcanzarán esas metas.

Las situaciones imprevistas se deben de tomar en cuenta en la vida en pareja; por eso, lo ideal es incluir en los gastos un fondo de emergencias, así es más fácil afrontarlas.

Consejos para llevar las finanzas en pareja


Las finanzas en pareja pueden llegar a ser un auténtico quebradero de cabeza. ¿Es necesario saber cada uno lo que gana el otro? ¿Conviene tener una cuenta para los gastos comunes o se van afrontando según van apareciendo? Responder a estas preguntas, al principio, puede parecer irrelevante, pero a la larga aclarar estas cuestiones resulta imprescindible para evitar conflictos y tener una vida económica saneada.

Dos personas que tienen un proyecto de vida común deben ser completamente transparentes y claros en todos los aspectos de su convivencia, incluidos los económicos. Por tanto, es recomendable utilizar medidas como estas para que el dinero no sea un problema.

1. Poner orden 

Hacer un presupuesto es siempre el primer paso para ordenar las finanzas. En este caso, si se realiza en pareja hay que cumplir con las mismas normas:

 

  • Procurar que los gastos sean menores que los ingresos
  • Gestionar y llevar un seguimiento de las deudas para mantener un nivel adecuado
  • Destinar un porcentaje de los ingresos al ahorro y planificarlo en todos los horizontes: a corto, medio y largo plazo (ahorro para la jubilación).
  • Tener siempre un fondo de emergencias para imprevistos.

2. Distribuir tareas ... financieras


La vida económica corre paralela a la convivencia entre pareja del día a día. Así como las tareas del hogar se comparten, ¿por qué no las financieras? Conviene aclarar cuestiones como cuánto va a aportar cada miembro de la pareja a la cuenta mancomunada, quién va a ser consciente de que hay fondos suficientes para cubrir los gastos del día a día, quién va a estar encargado de gestionar las inversiones a realizar con los fondos de ambos, etc.

Este aspecto es muy importante asentarlo desde el principio para evitar discrepancias y no generar tensiones en la pareja. Un tema importante es establecer cuánto aportará cada uno en el fondo común. Este reparto podría hacerse teniendo en cuenta el nivel salarial de cada uno, con el fin de evitar un endeudamiento innecesario por parte de uno de los miembros de la pareja. Lo más conveniente es sentarse y establecer el porcentaje que sea justo para ambos.

3. Repetir la conversación 


Tener una reunión al principio para sentar las bases financieras de la convivencia está muy bien, pero eso no significa que no haya que actualizarlas. El tiempo pasa y es natural que las condiciones vitales cambien y aparezcan nuevos objetivos de ahorro y necesidades. La pareja debería establecer nuevas estrategias y decidir juntos cómo afrontar los cambios financieros que se avecinen.

4. Escuchar y empatizar


Cada persona tiene su personalidad cuando se trata de administrar el dinero; Los hay cautelosos, propensos a gastar, ahorradores, arriesgados ... En el caso de la pareja, es fácil que cada uno tenga su propio comportamiento económico. Esto no tiene por qué ser un problema si no se "arrastra" al otro, imponiendo metas que pueden comprometer la estabilidad financiera de la pareja. 

Las dos personas deben ser respetuosas y escucharse mutuamente, siendo empáticos y muy conscientes de la situación del otro. Quizá ese viaje a algún país exótico se pueda retrasar a otro momento en el que uno de los dos esté más desahogado económicamente o ese coche nuevo puede tener menos extras. Hablándolo de forma razonable seguro que se encuentran soluciones satisfactorias para ambos.

5. Manténgase actualizado


Una vida económica tranquila pasa por tener una buena educación financiera. Estar bien informado es fundamental para tomar las mejores decisiones y si se hace en equipo puede resultar motivador. Si a la educación financiera se le suma la empatía, la escucha y comprensión de la situación del otro, seguramente será mucho más fácil afrontar todo tipo de imprevistos y cambios sin que la relación o el bolsillo sufran.

Hasta aquí mis recomendaciones, espero te puedan servir y ya sabes que si te gustó este artículo te agradeceré mucho que lo compartas en tus redes sociales y qué te suscribas a mi blog. 


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