1.      Estar planeando para el Largo Plazo y tomar decisiones basadas en los humores del Mercado de Corto Plazo. Podemos tener diferentes portafolios con diferentes estrategias y diferentes horizontes temporales, pero como dicen: juntos pero no revueltos. 


2.      La Renta Fija. La RF en nuestros portafolios para el retiro tiene varias funciones y depende de muchas variables: nuestro Perfil de Riesgo y Volatilidad, Transición de la cartera, Horizonte Temporal, etc. No es solo copiar una cartera modelo popular. A veces conviene más  Bonos directamente y Fondos en lugar de ETFs de RF; a veces es mejor hacer una escalera con todos ellos. En este punto también he visto carteras y Planes de Pensiones con demasiada RF para perfiles que tienen más capacidad de asumir riesgo y más capacidad para soportar volatilidad.

3.      Retornos pasados no garantizan retornos futuros. Aquí entra el famoso riesgo de retornos subsecuentes. ¿Qué pasa si los próximos 11 se parecen al periodo de 2000 a 2010 donde el SP500 ganó 0% de rendimiento? Esto ha pasado en muchas ocasiones en el mercado americano y en otros países y regiones: periodos prolongados con 0% rendimientos. ¿Qué me puede salvar de esto? Una buena estrategia probada y el Ahorro que es el siguiente punto.

4.      Esperar que los retornos de la Renta Variable sustituyan el Ahorro constante. Entre más ahorremos menos dependeremos de lo que al Mercado se le antoje darnos. El Ahorro está dentro de nuestro control. Lo que el Mercado haga No.

5.      Expectativas poco realistas. Si quieres vivir de tus rentas sin comerte el capital o que al menos te alcance hasta el fin de tus días, entonces tienes que tener bastante capital. Algo que siempre les digo en las sesiones personalizadas es que no hay soluciones mágicas. La Bolsa no es el pozo de los deseos. Básicamente tenemos solo 4 palancas que podemos mover para tener la cantidad de capital que cumpla tus necesidades futuras: Ahorrar más, trabajar más años (para alguien o para ti), bajar tus expectativas del futuro o arriesgar más (esta realmente no es recomendable en muchos casos porque puede desajustar todo y hay altas probabilidades de que abandones la estrategia en momentos clave).

6.      Nunca hacer la intersección entre mi portafolio actual y mis necesidades futuras. No solo se trata de invertir y aportar y hacer crecer el dinero y que en algún momento el dinero trabaje para ti. También debemos hacer el cálculo de cuánto dinero necesitaré aproximadamente para cubrir mis necesidades y objetivos futuros y si al paso que voy lo lograré.

 

Hay más, pero por hoy son suficientes.


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