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Es en momentos como la crisis actual que las Personas y Empresas toman decisiones que las definen, que las marcan y que quedarán en la mente de muchos.

 

Es en encrucijadas como la hoy donde nos damos cuenta que algunas teorías realmente no eran del todo ciertas y ya caducaron. Por ejemplo, la teoría de que la única responsabilidad de las compañías era con sus accionistas y que de lo único que debían preocuparse era de maximizar su utilidad en términos financieros. Esto fue lo que Wall Street interpretó como un incremento constante de los Beneficios de corto plazo que impulsara el precio de la acción sin importar nada más.

 

Haciendo de lado la enorme montaña de incentivos perversos que ese cortoplacismo pueda acarrear, hoy me quiero centrar en una verdad que poco a poco va siendo más obvia: Las Empresas tienen un propósito más amplio que sólo maximizar beneficios a como dé lugar.

 

En 1981 hubo una terrible inundación en Austin, Texas. Y una compañía que en aquellos días apenas estaba comenzando sufrió una pérdida total. Su única tienda se había inundado y lo habían perdido todo.

 

Los dueños estaban devastados. Sabían que no iban a poder recuperarse. Todo su dinero estaba invertido en Inventario y lo habían perdido todo. No podían pagarle ni a sus proveedores ni a sus empleados ni a sus socios capitalistas (accionistas).

 

Pero lo más maravilloso fue que al día siguiente sus clientes y empleados llegaron a lugar con escobas y cubetas y trapeadores y demás utensilios de limpieza…  Se pusieron las pilas y le dijeron a los dueños: -Manos a la obra, esto no se puede quedar así… Estamos aquí porque amamos esta compañía-

 

Poco después cuando hablaron con sus proveedores y sus socios ellos también los ayudaron y confiaron ya que también creían en la empresa y también tenían una muy buena relación con ella y sus dueños.

 

Años después, esta compañía que había creado una genial armonía entre sus clientes, empleados, proveedores, accionistas, dueños y hasta con la sociedad y el medio ambiente, no solo se volvería una de las más queridas y respetadas en Estados Unidos, sino que sería adquirida por el gigante Amazon.

 

De qué compañía hablo? De Whole Foods.

 

Y si bien es cierto que uno de los objetivos de Amazon al comprarla fue para aprender más del negocio de la industria de bienes perecederos, sus clientes y tener una posición ventajosa dentro, también es cierto que Jeff Bezos lo hizo por algo que escribió en 2013 en un Memo interno.

 

En ese Memo habla sobre la diferencia entre compañías que son amadas por la sociedad o que son vistas como compañías “cool” por sus clientes. Por ejemplo: Apple, Nike, Disney, Google, Whole Foods, Costco. Es así como Bezos quiere que vean a Amazon y uno de los objetivos poco discutidos de la compra de Whole Foods tiene que ver precisamente con eso. Él no quiere que la gente perciba a Amazon como lo hacen con Goldman Sachs o Exxon o Walmart.

 

Ya sabemos que también existen compañías que son muy rentables y que no tienen una armonía con sus clientes, empleados y proveedores, y mucho menos con la sociedad y el medio ambiente. Pero algo que también es cierto que es cuando no tenemos un ecosistema en armonía con todo lo que nos rodea y/o algunos de sus integrantes sienten que nos estamos aprovechando de ellos, entonces ellos no estarán ahí para nosotros cuando más los necesitemos.

 

Esto es algo que entendí cuando leí la historia de Whole Foods. Fue ahí cuando me di cuenta de la verdadera importancia de la armonía que un negocio debe de tener entre sus clientes, empleados, proveedores y accionistas. Si todos ellos creen realmente en el propósito de la empresa y tú has sido capaz de cumplir tus promesas y verdaderamente te preocupas por ellos, entonces ellos estarán ahí cuando más los necesites.

 

  • Ser grosero no es genial.
  • Derrotar a los pequeños no es genial.
  • Seguir de cerca no es genial.
  • Ser joven es genial.
  • Tomar riesgos es genial.
  • Ganar es genial.
  • Ser cortés es genial.
  • Derrotar a tipos más grandes y antipáticos es genial.
  • Inventar es genial.
  • Los exploradores son geniales.
  • Los conquistadores no son geniales.
  • Obsesionarse con los competidores no es genial.
  • Empoderar a otros es genial.
  • Capturar todo el valor solo para la empresa no es genial.
  • El liderazgo es genial.
  • La convicción es genial.
  • La franqueza es genial.
  • El complacer a la multitud no es genial.
  • La hipocresía no es genial.
  • La autenticidad es genial.
  • Pensar en grande es genial.
  • Lo inesperado es genial.
  • Los misioneros son geniales.
  • Los mercenarios no son geniales. [1]

 

Debemos aprovechar el momento actual para hacer un cambio de paradigma respecto al propósito de hacer negocios y darnos cuenta de la ventaja de tener armonía con todos aquellos que de una u otra forma tienen influencia en nuestro negocio.

 

Y qué tiene que ver todo esto con las inversiones? Pues que escoger empresas que tienen armonía con sus clientes, proveedores, empleados y accionistas es una ventaja competitiva duradera muy difícil de copiar. Esa clase de Lealtad y Solidaridad que se crea como la que vimos con Whole Foods y la inundación de 1981 es Invaluable.

 

Libros de referencia:

Conscious Capitalism: Liberating the Heroic Spirit of Business

https://amzn.to/3bzM3lP

 

La tienda de los sueños

https://amzn.to/34ZCytK

 

 

Fuente:

[1]Amazon.love memo

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