Joe Biden – El mundo no se organiza por sí mismo

Por Philippe Waecher, Director de investigación Económica de Ostrum Asset Management, filial de Natixis IM

 

La dimensión económica del nuevo presidente es importante porque quiere fortalecer a la clase media, misma que se ha visto debilitada por la globalización pero que es, según Joe Biden, la gran fuerza de Estados Unidos. También quiere que Estados Unidos pueda seguir desempeñando un papel importante en el orden mundial. Si pone atención a la relación con China, desea un mundo multilateral, lo que significa volver al acuerdo de París y la necesidad de que los estadounidenses sean lo suficientemente poderosos para marcar el ritmo de este nuevo equilibrio. Pero el mundo ha cambiado y China se ha vuelto más poderosa.

Joe Biden ganó las elecciones presidenciales en Estados Unidos. Más allá de las afirmaciones que aún podría hacer Donald Trump, las dos cuestiones principales se refieren a la posibilidad de una mayoría para el presidente electo en el Congreso y a las respuestas que Joe Biden aporte a la economía y en particular a la posición de Estados Unidos en el mundo.

 

El balance político se conocerá el 5 de enero

Políticamente, el elemento clave es el equilibrio del Congreso con la determinación de las mayorías en el Senado y la Cámara de Representantes. Para este último, los demócratas lideran por mucho con 215 escaños contra 196 de los republicanos y una mayoría absoluta de 218. En el último mandato, los demócratas tenían 232 escaños contra 197 de los republicanos. Es probable que la mayoría sea más débil. En el Senado, los republicanos tenían una mayoría de 53 sobre 100 en vísperas de la renovación de 35 escaños (12 demócratas y 23 republicanos). Por el momento, los resultados parciales quedan en 48 escaños para cada partido. Aún quedan 4 plazas por definir. Carolina del Norte y Alaska se inclinan más por los republicanos según los resultados que aún son provisionales. Para Georgia, que tiene dos escaños por renovar, la situación es especial ya que para ser elegido, un candidato debe tener más del 50% en la primera vuelta. De no ser así, y este no es el caso en las elecciones actuales, habrá una segunda vuelta programada para el 5 de enero. El saldo del Senado y el Congreso no se conocerá hasta esa fecha.

 

Una política económica para las clases medias

El programa económico de Joe Biden es tridimensional.

La primera parte se refiere a la vuelta de la Seguridad Social para todos (la vicepresidente Kamala Harris se encargará de esto. Este es el punto que abordó en el primer debate e incluso encontró la propuesta del actual presidente insuficiente para ser satisfactoria).

El segundo punto es el de la lucha contra la desigualdad. Mencioné parte de esta dimensión en mi publicación del 6 de noviembre. En particular, la oposición entre los republicanos, que son más individualistas, y los demócratas, que son más favorables a las opciones colectivas. Esto requiere, en particular, una revisión fiscal para evitar una tasa marginal que sea demasiado baja para los estadounidenses más ricos (Saez y Zucman muestran que la tasa marginal para los ingresos más altos está en un mínimo histórico, en comparación con los ingresos más bajos. Más allá de estos elementos, Joe Biden quiere hacer un esfuerzo considerable en la educación para avanzar por una mayor igualdad de oportunidades, esto es parte de su programa para devolver la democracia en Estados Unidos.

La tercera dimensión es la del lugar de Estados Unidos en el mundo. En un artículo publicado en marzo / abril de 2020 en la revista Foreign Affairs, quien entonces sólo era el candidato a las primarias demócratas insistió en 3 aspectos.

El primero es que para que la economía estadounidense recupere su tamaño, se deben hacer muchos esfuerzos. El mundo es competitivo y la economía estadounidense también debe serlo. Para que esto suceda, debe fortalecerse y esto requiere inversión pública y educación. Percibimos en las palabras de Joe Biden, el análisis de Branko Milanovic quien señaló en una serie de artículos y en un libro que la clase media de los países desarrollados había sido castigada por el ascenso de poder de los países emergentes. Por lo tanto, Joe Biden enfatiza la necesidad de fortalecer a la clase media que es y seguirá siendo, según él, el corazón del dominio estadounidense a largo plazo. Para resistir la competencia internacional, EEUU debe ser fuerte en su propio mercado. Joe Biden también condiciona las negociaciones de acuerdos comerciales a esta condición para poder negociar en los mejores términos. El libre comercio es la norma, pero no bajo cualquier condición.

Parte del artículo de Joe Biden está dedicado a China. El nuevo presidente estadounidense sospecha tanto como su antecesor del tema de las relaciones con China. Esto refleja todas las dimensiones ya mencionadas al abordar las interacciones entre ambos países. Hay una dimensión económica, la del liderazgo global, la de la tecnología donde los estadounidenses a veces llevan la delantera y la dimensión política ya que China en esta área es un desafío para Estados Unidos. De hecho, el país que ostenta el liderazgo económico y político determina el ritmo del avance mundial. En este punto y a diferencia de Donald Trump, Joe Biden está dispuesto a establecer alianzas con los demás países avanzados y contra China.

Joe Biden quiere restaurar una dimensión multilateral para las relaciones internacionales de EEUU. Desde el primer día de su mandato, desea reinstituir el acuerdo de Paris con el objetivo de lograr que las emisiones del país alcancen 0. También desea devolver a la OTAN el sitio que ostentaba con el fin de reestablecer el equilibrio existente que se había interrumpido.

El mensaje de Joe Biden es que el mundo no puede ir a la deriva sino que debe organizarse. Estados Unidos tiene un papel importante que jugar en definir el nuevo equilibrio, que debe ser multilateral. Desea fortalecer a EEUU lo suficiente a nivel doméstico para poder decidir el ritmo del mundo a futuro. El mundo es multilateral y el progreso depende del esfuerzo individual y no del deseo de debilitar al competidor.

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